-¡vámonos! –comenzaba Neil a
jalarlos a todos
-ok ya vamos mamá –decía John
gracioso, el primero en salir fue ringo, después George mirando a Sara de lo más
sonriente, John tomo la tarjeta de Mar con su teléfono y salió, Paul seguía
parado ahí como poste
-¡McCartney! –grito Neil
-¡espera un poco! –lo miro molesto
y Neil salió refunfuñando
-Michelle, Michelle espero volverte
a ver antes de partir –se acercó a mi
-también yo lo espero Paul –le
sonreí y el me besaría de nuevo
-debo irme, llámame por favor –también
me daría su teléfono y sin decir más salió ante la insistencia de Neil, al
cerrarse la puerta las tres nos quedamos sin saber que decirnos la una a la
otra, cada quien estaba en sus pensamientos, la pequeña Sara comenzaba a llorar
silenciosamente, Mar era la más tranquila
-Michelle, deberías de mandar todo
al carajo e irte con Paul –me decía con tono de desenfado
-¡qué más quisiera yo! Pero si hago
eso Henry me mata
-tienes un mes para pensarlo y
deslindarte de todo –no se tocó más el tema, nos fuimos Sara y yo a nuestro
departamento y en el camino Sara me contaría las cosas maravillosas que había pasado con George, me alegré tanto de que ambos se estuvieran dando una
oportunidad, yo sabía que entre ellos dos surgiría una hermosa relación de
amor.
-¿en dónde andaban? –nos preguntó Henry
al vernos entrar, parecía molesto, movía insistentemente la punta de su pie
derecho y nos miraba atento
-perdón Henry se nos pasaron los
minutos y paso algo… -hice una pausa y comencé a sonreír inconscientemente, Henry
no comprendía nada
-fuimos con Mar y nos encontramos a
las personas que menos pudimos esperar –Henry comenzó a cambiar del semblante
molesto al intrigado
-¿de quién hablan? –se acercó a
nosotras con un dejo de entusiasmo
-¿a quién crees? –le pregunté con
una vasta sonrisa
-no me digas que… -rápido entendió
de quien se trataba
-si Henry ¡Paul McCartney! –grite
con entusiasmo
-y a George Harrison –siguió Sara
bastante emocionada
-también John y Ringo –concluí, Henry
se emocionó, no podía creer que estos chicos por fin se atrevieran
a ir en nuestra búsqueda
-¿Cómo fue que dieron con ustedes?
–no lo podía creer Henry
-no lo sabemos, es casi increíble
de creer –dije entusiasmada
-¿Dónde están? –pregunto
-salían esta noche a Londres, creo
que vinieron a escondidas de Brian –dijo Sara con tristeza
-ese Brian, ya le he dicho que no
sea tan duro con los chicos, pero insiste que es para disciplinarlos –ambas nos
quedamos en silencio ante aquellas palabras
-¿tenías contacto con Brian
Epstein? –pregunte sorprendida
-este… si, ya se los había dicho
¿no? Brian es un gran amigo mío de años, desde antes de que fuera el manager de
los chicos, y ahora me frecuenta más para diseñarle su ropa, también les he
diseñado a los chicos –ambas enmudecimos
-¿no fuiste tú el que le dijo a los
chicos en donde estábamos? –pregunto Sara
-¡claro que no! Con ellos no he
hablado desde hace ya mucho, solo con Brian he tenido comunicación y lógico que
él lo menos que quiere es perturbar a los chicos con asuntos de amoríos –y
claro era lógico así que no le insistimos más a Henry
-oye tío… -se dirigió Sara a Henry
-dime –la miro serio
-este… no sé cómo decírtelo –movía
demasiado las manos, decidí alejarme sutilmente al a cocina, sabía lo que le
diría
-pues dímelo como debe de ser ¿Qué
pasa? –insistió
-pues veras, los chicos se van a
principios de febrero a los estados unidos, y… -hacia muchas pausas
-oh que bien, ¿y?
-pues George me invitó a ir con
ellos –hizo una cara de angustia y miro como los ojos de Henry se abrieron
inmensamente y las cejas se le arquearían mucho mas
-¡pero como es eso! –comenzó a
moverse de la manera que solo él podía hacerlo
-pues así tío me invito –se encogió
de hombros
-¡claro que no vas! Ya parece, eres
muy chica para andar tu sola con una bola de tipos –Sara se molestó
-tío por favor déjame ir –casi se
le hincaba
-no Sara ¡no, no y no! Y no me
insistas más –se alejó de ella dejándola hecha un mar de lágrimas, entonces yo
saldría de la cocina después de haber escuchado todo aquello
-Henry no deberías de ser tan duro
–le dije
-no te metas en esto Michelle, Sara
es muy chica y está a mi cargo y no quiero que vaya –solo se escuchaban los
sollozos de Sara, me partía el alma verla así
-Henry, ¿y si va conmigo? –ambos me
miraron de golpe
-¿Qué dices? Tú no puedes ir
tampoco –dijo molesto
-vaya también te comportaras como
mi padre –dije molesta
-no es eso, es porque tienes un
contrato que cumplir –me quedé pensativa
-¿Cuándo termina? –pregunte y Henry
se pondría nervioso
-no lo sé, no me he fijado –se
rascaba la cabeza
-déjame hablar, si termina antes
del mes me voy a estados unidos, y si dejas a Sara ir conmigo sería muy bueno
para ella –Sara sentiría que el alma le volvía al cuerpo, Henry no dijo más y
se sentó en el sillón después de un gran suspiro, yo tome el teléfono y marque
a la agencia de chanel y pregunté sobre mi contrato, se me iluminó el rostro
cuando me dijeron que terminaba el 1 de agosto, 14 días antes de que ellos
saldrían rumbo a norte américa, colgué y ambos me miraron temerosos
-¿Qué te dijeron? –pregunto Henry, él
ya lo sabía pero quiso fingir que desconocía todo
-pues que mi contrato termina el 1
de agosto –Sara pego un grito tan agudo que sentí mis oídos con un pitido por
varios segundos
-¡no grites así! –le dijo Henry
también tapándose los oídos
-perdón pero me emocione muchísimo
–decía más que feliz
-bueno Henry, yo iré, aparte tengo
muchísimas ganas de conocer norte américa –dije decidida y a él no le quedó más
remedio que aceptar
-ok Michelle, anda te mereces estar
con el hombre por el que viniste a Londres –decía sonriente y tomándome de los
brazos –pero por favor no te lleves a Sara –yo lo miré seria, al parecer tenía
mucho miedo de que le pasara algo y era comprensible, pues ella era su única
familia
-¡pero porque tío! –gritó desesperada y con lágrimas en sus ojos
-tranquila Sara, no te preocupes,
mira ellos van a volver así que tu tranquila –la trate de animar pero era
inútil
-no quiero que te pase nada –le
decía Henry como mamá preocupada
-pero si voy con Michelle –la interrumpí
-no Sara, obedece a Henry,
compréndelo –ella me miro con enojo y se fue corriendo a su habitación, nos
miramos Henry y yo
-lo mejor será que te quedes sino
no podré con Sara y ella te odiará por no llevarla contigo –me sonreí con él
-no Henry, quiero ir, no quiero
separarme nuevamente de Paul, hoy hablamos de muchas cosas y me perdonó mi
arranque de locura –ambos reímos
-qué bueno, no sabes el gusto que
me da Michelle, ambos se merecen estar juntos otra vez sin que nadie los
separe, perdón si yo intento hacerlo pero te considero ya parte de mi familia, sé
que tú eres mayor y que te sabes cuidar sola pero de todas formas me preocupas
–lo mire sonriente y lo abrace fuertemente, quería tanto a Henry, era mi mejor
amigo, la relación que había entre nosotros era tan linda que también yo lo
consideraba como parte de mi familia
-gracias Henry por preocuparte por mí
pero sobre todo gracias por entender que mi felicidad en esta vida es Paul, él
y nadie más –casi derramo unas cuantas lagrimas
-lo sé, toda esta locura la hiciste
por él, creo que ha llegado tu momento de estar por fin a su lado para siempre
–eso me entusiasmaba demasiado, mi corazón latía a prisa al pensar en todo lo
que viviría a su lado en norte américa, ya quería que llegara el momento de
partir. Esos meses fueron muy duros emocionalmente, Sara seguía molesta
conmigo, me costó mucho trabajo suavizar su enojo, Mar tuvo que viajar a Italia
por cuestiones de trabajo, estaba tan molesta que ella tampoco iba a poder ir
con los chicos, yo era la única que iba a ir, me sentía tan extraña, quería que
mis amigas también fueran conmigo para no sentirme tan sola. Quería que ya
pasara el tiempo a prisa tuve 5 pasarelas y varias sesiones de fotos hasta que
por fin se llegó la fecha, ya era 1 de agosto de 1965.

Pinche Henry culero u.u a él qué, exagera, ya ni en mi casa me cuidan así xD
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