-Michelle tranquila, te
pusiste pálida
-John dime que lo que me
acabas de decir es mentira
-¿Cómo va a ser mentira?
Aparte ¿no te alegra saber que Paul no va a ser papá y que ya no está con Jane
desde hace ya varios meses? –no pude evitar sonreír y después a reír a
carcajadas
-¡John estoy completamente
loca! Bien me lo dijo Meiju, me dijo que hablara con él para aclarar soy una
tonta ¿sabías? –ambos comenzamos a reír
-lo sé, lo sé, eres
impulsiva, siempre lo ha sido Michelle, tienes que enfrentar tus problemas no
salir huyendo –hubo un silencio -¿volverás a Londres?
-si John pero…
-no hay peros, no tienes ya
porque esconderte –me sentía de lo más boba
-tengo tanta vergüenza de lo
que hice
-anda no seas así, ve por
tus cosas y vamos a Londres, hablas con Paul y se casan y viven felices para
siempre –John siempre se tomaba todo a la ligera
-¿estás loco? No, no, no me
puedo presentar así nomás como si nada hubiese pasado, tengo que pensar bien cómo
voy a hablar con Paul y todo eso –John se quedó en silencio
-tienes razón Michelle lo sé,
pero yo no perdía las esperanzas de llevarte conmigo a Londres
-¿Cuándo te regresas?
-hoy mismo –dijo sereno
-¿Qué? ¿Estás loco?
-no Michelle pero solo les
dije que iba por cigarrillos –yo comencé a reír a carcajadas
-John eres más loco que yo
–ambos reímos -¿no quieres llamarle mínimo a Brian?
-sí, tienes razón, deben de
estar buscándome como locos –nos dirigimos a un teléfono público y se comunicó
con Brian, le dijo que estaba bien y que estaba conmigo, no le dijo el lugar y
le pidió que no les dijera a los demás que estaba conmigo, así que se calmó
pero sin antes advertirle que no volviera a hacer eso y que lo quería en un
máximo de 24 horas en Londres
-vez Michelle te lo dije
debo irme, tenemos que preparar la siguiente gira que empezará el día de mi
cumpleaños –dijo molesto y yo me reí
-ay John, prometo llamarte
para felicitarte
-te agradezco –reímos y hubo
un silencio mientras caminábamos a casa de Meiju
-que rápido se va el tiempo
–decía mientras miraba el piso
-¿Por qué?
-hace casi un año que volví
de este país, hace un año me encontraba aquí esperando el momento de volver a
Liverpool
-lo se Michelle, aún
recuerdo ese día, ese 8 de octubre que me llamó Marie diciéndome que volvías
ese día en la tarde
-ya ni me digas porque
lloraré, yo pensaba que en un año ya estaría con Paul más que feliz y veme,
sigo separada de él, solo he estado con él en buenos términos un par de veces
–y en efecto, solo en dos ocasiones habíamos dejado los rencores atrás.
Cuando llegamos con Meiju lo
presenté y charlamos un rato para después despedir a John que partiría rumbo a
Londres de nuevo. Cuando llego lo regañarían demasiado pero a él no le afectaba
nada porque su consuelo había sido el haberme visto bien, ahora estaba
tranquilo y después de conocer a Meiju supo que estaba en buenas manos, George
sospechaba que había ido conmigo pero no dijo nada.
Pronto se llegaría la gira
por el reino unido, esta gira fue medio mes más corta que la anterior pero no
dejaba de ser tan agotadora para los chicos. En ese entonces me había ido a
Francia con Mar, quedé eternamente agradecida con Meiju por su hospitalidad y
buen trato, la iba a extrañar horrores y ella a mí, le prometí que la visitaría
de vez en cuando y ella decía que iría también a Londres para visitar a su
sobrino y a Sara que tenía mucho sin ver. Estando ya en Francia me sentí como
cuando llegue a Londres sin saber a dónde ir, saque la dirección que me había
dado Mar pero ¿Cómo iba yo a decirle a un taxista si no hablaba francés? Vaya
dilema, tome uno y solo le mostré el papel, estaba nerviosa pues no conocía la
ciudad y no sabía por dónde me llevaba, después se detuvo en un hermoso
edificio de departamentos, le pagué al taxi y bajé, toqué en el número indicado
en el papel y escucharía una voz en francés por el interfono
-hola soy Michelle –dije a
secas esperando que me entendieran
-¡Michelle! –escuche un
grito y pronto me abrirían la puerta, subí por el ascensor y cuando llegue al
piso vi a Mar parada en el pasillo esperándome, nos dimos un fuerte abrazo y
entramos a su casa
-no puedo creer que estés
aquí –me decía mientras nos sentábamos en su sala, su departamento era
lindísimo, todo en colores claros y con muchas flores, al parecer le gustaban
mucho
-quería venir a verte, te
extrañaba –la abrace una vez mas
-¿Cómo es que cometiste esa
locura Michelle?
-no se Mar, solo quería
escapar de todo –hubo un silencio
-no sé si sepas que Jane no…
-la interrumpí
-si Mar ya sé que Jane no está
con Paul y que tampoco está embarazada
-¿Cómo lo supiste? –no podía
decirle que John me lo había dicho pues era un secreto entre él y yo que nos
habíamos visto, aparte Mar se pondría celosa
-pues los periódicos –dije precipitadamente
-oh ya veo, ¿gustas algo de
comer? –en verdad que me moría de hambre así que acepté, comimos de lo más a
gusto, después me mostraría donde dormiría, estaba tan cansada que decidí
dormir desde temprano y no supe más de mi hasta el día siguiente.
París siempre será una buena idea...
ResponderEliminarMe hizo reír mucho lo de los cigarrillos. Espero que se dé algo tremendamente idílico entre Paul y Michelle... y que John se case conmigo jajajaja