sábado, 26 de agosto de 2017

33

-maldita jane –decía Paul mientras se tiraba en el sillón
-déjala ella no tiene la culpa, ponte en su lugar –le decía George
-si pero lo arruino todo, ahora Michelle no quiere estar conmigo
-veras que se le pasara, ella te ama aunque lo niegue, la conozco bien Paul, ese brillo en sus ojos al verte la delatan
-¿crees que aún me ame como antes? –pregunto esperanzado Paul
-no creo, estoy seguro –las palabras de George hicieron que se tranquilizara, ese día fueron a un programa de televisión y Paul evidentemente se veía muy triste todo el tiempo.
-¿Qué te pasa Paul? –pregunto John al terminar el programa
-nada Lennon déjame en paz –dijo Paul con desgano
-¿Qué le pasa George? –siguió John con la intriga
-después te cuento Lennon –le susurro George
Ya en la noche estando en casa de Henry Salí a su grandísimo jardín, nunca había salido a caminar, era inmenso tenía muchas hectáreas así que camine y camine y camine hasta toparme con una fuente que tenía alrededor unas bancas ya algo descuidadas, al parecer Henry no solía venir a sentarse a este lugar, me senté y suspire –maldito Paul –dije en voz alta, era increíble lo que me hacía pasar era tan distinto, odiaba esa formalidad que tenía ahora, el antes era más relajado me encantaba su manera espontánea de ser, quería estar con él pero con su carácter de antes era absurdo, me quede ahí mirando la fuente que estaba apagada y completamente seca, llena de lama y de hojas secas, tenía muchas figuras que parecían ángeles era muy bonita, en eso escuche unos pasos que provenían de tras mío entonces me voltee con brusquedad y muy asustada
-¡por fin te encuentro! ¿Qué haces aquí? –me decía Sara algo agitada de tanto caminar y con un rostro de susto
-hay Sara me asustaste, vine a pensar –me levante de la banca y sacudí mi falda
-ya veo, ven regresa a la casa tienes visita –se giró del cuerpo pero me seguía mirando
-¿Quién es? –pensé en Paul
-es una chica, se llama Mar o algo así –se rasco la cabeza y a mí se me iluminaria la cara, tome de la mano a Sara y caminamos rápidamente a la casa, le explique quien era y la recordó, no hacia ni un mes que había sabido de ella y ahora ella estaba en mi casa, entramos por la terraza trasera y después por la cocina, recorrimos el comedor y un inmenso pasillo hasta llegar a el recibidor y la vi ahí parada mirando toda la casa con asombro pues claro era digna de admirar, Henry tenía un palacio hermosísimo
-Mar –ella volteo al escucharme
-Michelle –corrió a abrazarme, Sara nos miraba desde lejos algo cohibida
-¿Cómo supiste donde vivía? –me sorprendí
-llame a Henry y el me dio la dirección
-vaya ya veo –dije feliz de verla
-vine a trabajar a Inglaterra y me dije ¡tengo que ver a Michelle! –yo sonreí
-qué bueno que pensaste en mi –ambas reímos y miramos a Sara ahí mirándonos muy cohibida –ven Sara mira no la conoces en persona solo de nombre, es Mar Hinkka una modelo que conocí en Italia y que me enseño un montón de cosas en un solo instante –se acercó Sara y la saludo tímidamente y Mar solo sonreiría ante su timidez
-eres muy linda, ¿te dedicas al modelaje? –pregunto Mar haciendo que Sara se soltara a reír
-cómo crees, claro que no yo como podría –seguía riendo, entonces yo me preguntaría lo mismo pues Sara era muy linda, algo desalineada pero ya bien arreglada sería una súper modelo, ese cabello café obscuro y esos ojos verdes no donde quiera se daban
-es verdad Sara, eres muy linda ¿Por qué no te dedicas al modelaje teniendo un tío que te podría ayudar? –ella se quedó seria de golpe y se puso algo triste, ambas nos quedamos sin saber que decir -¿dije algo malo? –pregunte apenada y entonces ella derramaría algunas lagrimas
-es algo que me cuesta mucho trabajo decir –se acercó a mí para que la abrazara
-¿me quieres contar? –le pregunte mientras acariciaba su cabello suavemente
-creo que a nadie se lo he dicho y tal vez si lo diga me sienta un poco mejor –entonces nos dirigimos las tres a la sala, tomamos unos cojines y nos sentamos en el piso, Henry salió tenía una cena importante donde irían varias televisoras y varias estaciones de radio, promocionaría su marca
-pues te dije lo de mi madre pero no te dije porque –decía ella tímidamente mientras miraba el suelo y jugaba con la alfombra
-sí, me dijiste que murió cuando eras una niña –ella asintió con la cabeza
-qué pena lo siento –dijo Mar, Sara la miro y le sonrió con algunas lágrimas

-si mi madre murió cuando yo tenía 5 años, ella era modelo, mi tío me platica que mi abuelo ósea su padre no quería que ella se dedicara a eso, que le parecía indecente o algo así y ella no le hizo caso, ella era una modelo medianamente famosa, conoció a mi padre y la embarazo y jamás supo de él, ella entro en depresión y cuando nací decidió dedicarse de nuevo al modelaje, tenía que sacarme adelante pues mis abuelos a pesar de que tenían mucho dinero le dieron la espalda por ser modelo y madre soltera, era la vergüenza de la familia por así decirlo, ella me sacó adelante con ayuda de mi tío Henry, el me cuidaba como podía cuando mi madre se iba a trabajar, fui creciendo y pocas veces la veía y eso me molestaba el no tenerla a mi lado, era pequeña pero lo recuerdo bien, y el día que murió iba a una pasarela no recuerdo a donde, creo que a nueva york y desgraciadamente estando allá choco el auto en el que iba y murió, entonces odie esa profesión, odie el mundo del modelaje durante muchos años porque me arrebato a mi madre, a mi único familiar directo que conocía, mis abuelos ni siquiera fueron al entierro de mi madre y a mí me despreciaron por ser hija de una aventura, nunca me tomaron en serio y mi tío fue el único que me acogió y me crió como si fuera su hija, aunque siempre odie lo que hacía, él es más joven que mamá y desde que murió decidió estudiar diseño de modas como una especie de tributo a mi madre, yo le insistí hasta el cansancio que no se metiera a eso pero fue inútil, es por eso que no soy modelo, mi tío me ha propuesto serlo pero aun siento mucho odio a la profesión de modelaje porque siento que me arrebato a mi madre –vaya historia, nunca me la había contado Sara, era muy dolorosa, no sabía que decir 

32

-¡Paul hice algo! –dijo George desesperado
-¿Qué pasa? ¿Qué hiciste? –le pregunto Paul
-le conté a jane todo –Paul se quedó helado
-¿Cómo que le contaste, porque?
-ella vino a mi casa a preguntarme por qué estabas así con ella, y me hablo de una manera que no me gusto así que decidí decirle todo
-eres un idiota Harrison –se molestó Paul -¿y donde esta?
-salió corriendo, creo que fue a buscar a Michelle
-¿Qué estás diciendo? Tenemos que ir
-¿sabes en donde esta ella? –pregunto George
-pues debe de estar con Henry, investigare la dirección y paso por ti para ir –para ese entonces jane estaba en la recepción preguntando por mi
-quisiera ver a Michelle Harris –decía molesta mientras miraba mis fotos que estaban ahí en unos cuadros decorativos
-¿Quién la busca? –pregunto la recepcionista
-dígale que soy una vieja amiga –dijo con sonrisa sarcástica, cuando me avisaron no tenía ni idea de quien sería, baje aunque Henry presentía algo y bajo conmigo, cuando llegue a la pequeña sala de recepción la vi sentada, era ella, era inconfundible su cabello pelirrojo, comencé a sentir los celos más grandes del mundo
-Michelle, será mejor que regreses –me dijo Henry al ver de quien se trataba
-no Henry déjame ver que quiere –dije molesta y acercándome a ella
-¿si en qué puedo servirte? –le pregunte fingiendo que no la conocía
-conque tu eres Michelle Harris –me miro de pies a cabeza bastante molesta, eso me lleno de coraje
-si ¿Qué necesitas? –conteste en un tono más fuerte
-solo quiero decirte que por ningún motivo voy a permitir que te metas entre Paul y yo, él es mío me vale un cacahuate que tú y el hayan tenido algo en el pasado pues allá se quedó en el pasado y ahora yo soy su presente –me quede ahí parada seria mirando y escuchándola, estaba demasiado molesta, ¿pero qué chica tan mas petulante? Me callo muy mal ¿Cómo podía Paul estar con ella? Eso era muy doloroso
-querida, no sé de qué estás hablando
-no te hagas la tonta
-¡a mí no me dices tonta! ¿Qué demonios te traes conmigo?
-eres odiosa –me moleste tanto que la empuje, la hice caer y se levantó más molesta, entonces me tomaría del cabello, eso me molestaba demasiado, Henry se acercó para detenernos fue entonces cuando George y Paul entraron corriendo y nos vieron ahí peleándonos como dos cualquieras
-¡jane vasta! –grito Paul haciendo que ambas nos soltáramos y lo miráramos, era vergonzoso todo eso
-¿viniste a defenderla verdad? –le dijo molesta
-no jane, vine a ver con mis propios ojos la clase de mujer que eres, en serio que me das lastima –jane se soltó a llorar
-Paul no deberías ser tan duro –le dijo George al oído, el solo levanto una mano como diciendo que no le diga lo que tenía que hacer
-Paul porque me haces esto yo te amo –ella lloraba y se le arrastraba, yo los miraba a ambos muy molesta
-jane ya te dije que yo no, tengo mucho tiempo que ya no siento nada por ti y no es porque haya alguien más, esto que acabo de ver reafirma mi decisión –entonces jane se levantó molesta y seco sus lagrimas
-eres de lo peor Paul, en serio no quiero volver a saber nada de ti, pero si me entero que andas con esta yo misma me voy a encargar de hablar cosas feas de ti –el solo se rio
-que infantil eres jane –entonces ella le daría una bofetada, me dieron ganas de yo misma regresársela, salió rápidamente dejándonos a los cuatro ahí sin decir nada
-Michelle… -se acercó Paul hasta mí
-lárgate Paul, eres un desgraciado te dije claramente que no quería que pasara esto –camine hacia la oficina de Henry con el detrás de mi
-espera Michelle tenía que hacerlo, yo no amaba a jane –me decía Paul mientras caminaba detrás de mi seguido de George
-no me importa, solo te diré una cosa con esto no quiere decir que voy a volver contigo, en realidad no sé si quiera volver contigo –no sabía ni porque dije eso, fue el coraje del momento, siempre me hacía decir estupideces
-Michelle no me digas eso por favor –Henry entro al a oficina pues no quería parecer entrometido
-Paul basta debemos irnos –le decía George
-no George tengo que hablar con Michelle
-no Paul ya te dije, en serio, yo ya no quiero volver contigo, eres otra persona, no eres ese Paul del que me enamore y no lo digo por jane sino por muchas cosas que note de ti cuando platicamos –y era verdad, aparte que John ya me había dicho lo mucho que había cambiado y en efecto era distinto a como cuando estábamos juntos
-no me daré por vencido Michelle, luchare por ti no importa cuánto tiempo me lleve pero quiero que estés a mi lado, te perdí una vez pero no quiero volverlo a hacer –George se lo llevo y yo los mire indiferente, entré a la oficina y Henry me regañó
-que grosera fuiste Michelle
-¿estabas espiando?
-tus gritos se escucharon hasta acá ¿Qué querías que hiciera? –me senté en la silla y comencé a llorar, me di cuenta de mis palabras
-Henry que hice
-una estupidez
-¿y ahora?
-pues ya escuchaste él va a luchar por ti –me levante y camine
-Henry él es tan distinto a como era antes, no se no quisiera “desenamorarme” de el –Henry se echó a reír

-no seas tonta Michelle tú lo amas solo que te da miedo estar con el –Henry tenía razón, tenía miedo de que ya no le gustara, de que volviéramos a fallar y entonces si separarnos para siempre, me sentía de lo peor quería disculparme con Paul pero no sabía cómo, tal vez para estas alturas ya me está odiando otra vez, pensé. 

31

-¿Qué te pareció Sara? –le pregunte a George
-es linda, tiene unos hermosos ojos verdes –me decía con un cierto brillo en los ojos
-qué bueno que te agradó, me da mucho gusto George –le dije, después recordé a Pattie -¿y Pattie como te calló? –entonces su rostro se iluminaria mas
-Pattie, es la chica más linda que he visto –yo me moleste un poco y John lo notó, supo de inmediato de que trataban mis preguntas
-no es para tanto George, a mí me pareció más linda Sara –me miro John con complicidad y yo sonreír, John siempre sabía lo que yo quería
-puede ser pero no sé, hubo algo en Pattie que me atrapo –decía con una sonrisa de oreja a oreja
-hay George, no me digas eso –dije triste
-¿Qué pasa? –pregunto
-pues que yo desde que conocí a Sara me pareció que era tu tipo, que era la chica ideal para ti, es una gran persona y la quiero mucho –entonces el reiría y me abrazaría
-ok ya entendí, te prometo que un día invitaré a Sara a cenar –yo me alegre muchísimo –si me cayó bien, me gusta mucho su forma de ser y me gustaría conocerla más –siguió diciendo –tal vez Pattie solo me impresiono su belleza
-si eso debe ser –dije feliz
-bueno entonces así será, saldré con Sara –me sonrió y me despedí, Paul se despidió de mi a lo lejos y todos lo regañaron así que se tuvo que acercar hasta mi
-bueno Michelle que te vaya bien, espero que pronto nos veamos –decía con las manos en sus bolsillos
-ojala que sí, y tranquilo Paul no pasa nada esas cosas ya quedaron atrás, te ofrezco mi amistad si así lo quieres –le extendí mi mano, esas palabras que dije me dolieron más a mí que a él pero era lo único que podía ofrecerle mi amistad, por ningún motivo iba a aceptar que él dejara a jane por mí, no quería que todos me vieran como la quita novios, eso jamás, el acepto muy forzadamente, nos dimos un gran abrazo, el primero después de años, me tomo fuertemente por la cintura y yo lo rodee de su cuello, así duramos varios segundos hasta que lo solté, camine por el pasillo mirándolo sonriente hasta que subimos al ascensor entonces vendrían las preguntas
-Michelle quiero que me lo cuentes TODO –me dijo Sara sacándome de mi trance, no dije nada solo la mire, salimos del ascensor y caminamos hasta la habitación, Henry ya estaba dormido así que entramos en silencio a mi recamara, me quite los zapatos y comencé a desmaquillarme con la mirada de Sara siguiendo todos mis movimientos
-¿no piensas decirme nada? –volvió a preguntar
-eres una chismosilla de lo peor –me reí y comencé a contarle, ella apoyo mi postura, creí que me diría ¡no porque lo dejaste ir! O algo así pero también le pareció descabellado eso de ser señalada por todos como la que se metió en la relación
-Paul tiene que dejarla y vas a ver que lo va a hacer, y entonces él y tú podrán ser felices para siempre y yo con George –decía feliz y yo me reí, y en efecto pasaron varias semanas y Paul volvió a ver a jane, se quedaron de ver en casa de Paul, él estaba decidido
-hola amor ¿Cómo estás? Te extrañe horrores –le decía ella mientras entraba a la casa, Paul simplemente se portó indiferente -¿Qué pasa? –se puso seria
-jane, quiero hablar contigo de algo –Paul la invito a sentarse pero ella se negó
-¿sobre qué? –comenzó a sospechar
-sobre nosotros –ella comenzó a caminar de un lado a otro –mira jane, han pasado muchas cosas en mi cabeza, sabes yo… yo ya no te quiero como antes y no se me hace justo para ti
-¿Qué dices Paul? No me hagas esto –se acercó a él al borde de las lagrimas
-jane, no hagas las cosas más difíciles, escúchame –ella comenzó a gritar
-no Paul no ¿Qué hice mal? ¿Qué te hice? Yo solo quiero que estés conmigo Paul no –él no sabía que hacer
-jane lo se mira tú no hiciste nada malo, es que yo la verdad deje de quererte, suena feo pero es la verdad
-¿hay otra verdad? –pregunto jane molesta entonces Paul recordaría mis palabras que no quería ser la otra fue entonces cuando me comprendió
-no jane no hay otra, es solo que ya no quiero estar contigo –jane se molestó y se dirigió a la puerta
-sabes que Paul no acepto esto, yo voy a luchar por ti no te voy a dejar ir y voy a descubrir quién es ella –salió más molesta dejando a Paul sin saber qué hacer, jane se dirigió a casa de George, estaba decidida a saber qué pasaba
-jane ¿Qué haces aquí? –pregunto desconcertado
-quiero hablar contigo –George la dejo entrar y se sentaron en la sala
-¿qué pasa? –pregunto George desconcertado
-es Paul, ¿Qué pasa con él? ¿Porque quiere terminarme? ¿Hay otra George? dímelo por favor –estaba jane llorando desconsolada, George no sabía que hacer
-jane yo no soy el adecuado para decirte las cosas, deberías hablar con Paul
-él no quiere decirme, solo me dice que ya no me ama pero yo no le creo sé que hay alguien
-jane yo no puedo decírtelo
-¡dímelo! –le grito jane a George provocando que este se molestara por su actitud fue entonces cuando decidió decirle que si se trataba de mí, le dijo quién era yo y desde hace cuánto tiempo conocía a Paul, ella salió hecha un diablo a buscarme, todo mundo sabía que trabajaba en las oficinas de Henry así que se apresuró a llegar, para entonces George se dio cuenta de la idiotez que había cometido y llamo a Paul

30

-¿en dónde dices que estaba ese internado? –me pregunto
-en noruega –dije seria
-oh si, ya lo recordé –camino por todo el cuarto pensativo sin saber que decir
-sabes mi padre murió –dije sin mirarlo
-si me lo dijo John, tu hermana le conto
-sí, y nunca le voy a perdonar lo que me hizo, no sabes lo duro que fue para mí volver a Liverpool y no encontrarte, fue lo primero que hice al volver a casa ir a tu casa a buscarte, por cierto me dolieron mucho las palabras que me dijo tu padre –me senté en el banco y comencé a llorar, Paul me miro desorbitado y se hinco en frente de mi tomándome de los brazos
-¿Qué fue lo que te dijo? –pregunto intrigado
-que yo era la mujer que había hecho sufrir a su hijo, que no quería volverme a ver y que no quería que me acercara a ti –Paul se quedó en completo silencio y se sentó en el piso mientras yo seguía ahí llorando
-sabes ese día que te fuiste yo fui a ver como te ibas, y pues quede devastado al ver cómo te alejabas, camine por las calles sin rumbo fijo por mucho tiempo, comenzó a llover y John me encontró, estaba en shock, me llevo a mi casa y mi padre me regaño, me metí a bañar y me cambie, me senté en la sala y mi padre me dio un té calientito, me resfrié y llore toda la noche, llore todas las noches desde que te fuiste, yo en silencio en la soledad de mi recamara, papá lo sabía y por eso me decía que dejara de pensar en ti, él siempre me advirtió que mi relación contigo me traería problemas pues él conocía como era tu padre. Me sirvió muchísimo ir a Hamburgo, me distraje, hasta cierto punto le di rienda suelta a mi vida, lo que quería era olvidarte por completo pero estos imbéciles se encargaban de recordarte todo el tiempo, John me propuso ir a noruega a visitarte al internado, pues estábamos relativamente cerca pero fue imposible no teníamos dinero, también yo la pase mal Michelle no solo tú, la verdad es que te odie por muchos años –esas palabras me hirieron en lo más profundo de mi ser
-no puedo creer que tú me digas esto –me levante y me acerque a la puerta para salir
-espera no te vayas, si Michelle te odie pero eso quedo atrás, poco a poco comprendí que no fue tu culpa, me sentía tan mal que ese sentimiento se hubiera adueñado de mí, pues nunca hubiera querido odiarte, tú eras mi vida entera, mi pequeñita, mi hermosa –poco a poco se acercaba a mí y tomaba mi rostro con sus manos mientras con sus pulgares limpiaba mis lágrimas, me sonrió y yo a él, pero luego volvió la seriedad a mi
-¿y jane? –me solté de él y el apretaría los labios y cerraría los ojos
-¿Cómo supiste? –me pregunto tímidamente
-Paul, está en todas partes –le conteste con tono sarcástico
-bueno ella, pues salgo con ella desde hace tiempo, la conocí en una fiesta, ella se acercó a mí y pues la verdad yo pensé que tú ya no ibas a volver –dijo con la mirada clavada en el suelo
-en algún momento iba a volver Paul, sabes yo tenía la esperanza de… -mordí mi labio inferior y moví mi cabeza en forma negativa –olvídalo Paul
-Michelle todo tiene solución mira yo voy a hablar con ella, ya tengo pensado hacerlo –decía mientras me tomaba de las manos
-no Paul, ahora tu estas con ella y lo respeto, no quiero ser “la otra” así que no te preocupes –dije fingiendo indiferencia
-no Michelle tú no eres la otra, tu eres la verdadera –tomo mis manos y las puso en su pecho, nos miramos a los ojos y nos quedamos así un buen rato
-perdón Paul pero no, yo hace 6 años deje de ser la mujer de tu corazón eso me queda claro –seque todas mis lágrimas y mire por la ventana
-no Michelle, nunca saliste de mi cabeza, sé que fue una torpeza empezar a Salir con jane pero eso tiene solución, todo tiene solución –me decía desesperado
-no Paul ¿no entiendes? No quiero ser la roba novios entiende eso, no quiero –le dije molesta
-está bien, como quieras, solo quiero que sepas que yo te amo, te amo como la primera vez, me senté en el banquito de nuevo mientras miraba las teclas del piano, no sabía que decir, estaba choqueada, él se sentó al lado mío y comenzó a tocar una canción, yo lo miraba, había mejorado demasiado su forma de tocar, después de unos minutos me levante y me dirigí a la puerta
-creo que es todo lo que teníamos que decirnos –le dije seria mientras abría la puerta y el salía de tras de mí, todos guardaron silencio al vernos salir y al ver nuestras caras largas sabían que no habían pasado cosas buenas
-¿todo bien? –pregunto George
-si eso creo –dije seria sin mirarlo y caminando hacia Sara
-¿segura? –pregunto Sara
-sí, ¿nos vamos ya? –le pregunte, Paul se había quedado viendo por una ventana evitando las preguntas de todos
-¿tan pronto? –me dijo Sara con cara de tristeza
-si ¿tan pronto? –se acercó John
-pues, si quieres quédate yo quiero irme –mire a Paul
-quédate Michelle, quiero que me cuentes que ha sido de ti –me dijo George mientras me tomaba de una mano, sonreí y acepte, la verdad tenía muchas ganas de estar con los chicos, todos nos sentamos en la sala excepto Paul que seguía mirando por la ventana, les conté todo, como fue que llegue a Londres y como conocí a Henry por casualidad, Paul entonces se acercaría y se sentaría con nosotros para escucharme, después ellos me contarían todo lo que habían hecho y lo que pasaron en Hamburgo, volvieron a tocar el tema de Stuart y John casi lloro, al parecer fue una gran persona me hubiera gustado conocerlo, después de casi dos horas decidí que debíamos irnos, mañana regresaríamos a casa y ellos seguirían de gira, no quería separarme de ellos quería ir con ellos a todas partes pero era imposible, Sara no se quería separar de George, quería saber cuál había sido la impresión de George hacía con Sara así que le dije que esperara afuera que enseguida la alcanzaba

29

Llegamos al hotel y me tire en la cama, a pesar de que estábamos en Londres decidimos quedarnos en el hotel pues la casa de Henry estaba al otro lado de la ciudad y estábamos muy cansados para viajar. Me quede mucho tiempo tirada en la cama boca arriba mirando el techo y recordando una y otra vez el momento en el que vi a Paul, Henry entro a bañarse y salió, Sara también y yo seguía ahí inerte, en eso sonó el teléfono, era Paul, le dijo a Henry que fuera a su habitación, le dio el número y el piso
-te llamo Paul –me dijo Henry que estaba parado en el marco de la puerta mirándome en la misma posición en la cama
-¿Qué dijo? –me levante
-que te espera en su habitación, esta es –me dio un papel, me levante nerviosa y comencé a caminar de un lado a otro, me metí a bañar me peine y maquille, me puse un vestido negro con mangas tres cuartos y de falda corta, muy corta y unas zapatillas del mismo color, le dije a Sara que si quería ir y de inmediato se alisto, esperaba este momento desde el día que supo que conocía a los chicos, salimos del cuarto con toda la suerte que Henry nos pudo dar, caminamos hacia el ascensor
-¿crees que este restringido su piso? Escuche decir que cuando fueron a estados unidos desocuparon todo el piso solo para ellos, y tenían un policía en cada entrada de los ascensores y escaleras –me contaba Sara mientras yo pedía el ascensor
-no lo sé Sara, puede ser pero no te preocupes que nos dejaran pasar –entramos al ascensor
-Sara como me veo –la mire de frente
-Michelle te vez hermosa –me miro sonriente -¿y yo?
-también tú, te vez muy guapa –le dije mientras la codeaba, en eso se abrió el ascensor y estaba un guardia en la puerta
-¿disculpen señoritas a dónde van? –pregunto
-oh vamos con los chicos, soy Michelle Harris –el guardia me miro de pies a cabeza y me reconoció, miro un cuaderno y nos dejó pasar al pasillo
-vaya tu nombre comienza a tener poder –me decía Sara
-cállate no digas tonterías, se fijó si teníamos permiso de entrar ¿no viste? –le dije entre risas, entonces encontramos el cuarto
-¿es este? –pregunto Sara
-sí, este –respiramos hondo y toque, después de un momento abrieron la puerta, era Neil
-pasen –dijo sonriente, entre y todos estaban sentados en la sala estaban platicando y riendo de lo más a gusto y al vernos se levantaron a saludar
-que sorpresa –me abrazo John
-me da gusto verlos así –dije al borde de las lagrimas
-¿así como? –pregunto George
-así, todos felices, me acuerdo de los viejos tiempos, en serio que me da gusto estar con ustedes –comencé a llorar y George me abrazaría y John también
-no llores bonita, mira es para estar alegres –me decía George
-si Michelle, es para alegrarse –se acercó Paul y John y George se alejarían
-Paul –dije secando mis lágrimas
-no sabes el gusto que me da que hayas venido, ven –me tomo de la mano y mire a Sara
-chicos sáquenle platica a Sara –dije entre risas y John de inmediato le dijo que se sentara con ellos, ella simplemente estaba que no cabía en gozo, entramos a otra pequeña sala, ahí estaban más instrumentos de ellos, y un piano, el silencio era algo incómodo, se escuchaba a lo lejos las risas de John y las voces de los demás
-bien pues por donde empezamos –me pregunto Paul mientras se sentaba en el piano y comenzaba a tocar una melodía suave, yo me quede ahí mirándolo
-pues por el principio –suspire y lo mire, él se volteó a verme sin levantarse del banco
-¿Por qué te fuiste? –me pregunto
-Paul, yo no me fui, yo fui obligada por mi padre ¿Qué no te lo dijeron? –él se quedó en silencio y miro el piso
-si Michelle, pero tu padre me dijo que… -lo interrumpí
-mi padre, tu sabes más que nadie que mi padre quería separarme de ti, tu más que nadie sabes eso Paul, yo no quería irme, quería estar contigo –me acerque a él y me hinque en el piso para estar a su altura, el me miro con recelo
-yo dure muchos años creyendo que te habías ido por tu propia voluntad –me miro bastante serio
-¿me creías capas? –tenía ganas de llorar
-pues… no se –me levante y me gire dándole la espalda, cruce los brazos y me reí
-no puedo creer Paul que hayas creído en esa historia barata de mi padre, nadie la creyó y al parecer tu si
-¿Por qué nunca me llamaste? –me pregunto molesto y levantándose del banco


-¿llamarte? ¿Llamarte Paul? ¿Cómo? Estaba en un internado donde te prohibían hasta respirar fuerte, en serio no sabes por todo lo que pase en ese lugar, eran muy duros ahí, no me dejaban leer revistas, periódicos, no veía televisión ni escuchaba el radio, no podía hacer nada más que mis labores, esa maldita palabra la tengo marcada en la cabeza “tienes que hacer tus labores”, Paul créeme que si me hubieran permitido hacer una llamada al primero que le hubiera hablado seria a ti –mis lágrimas brotaban solas y Paul me miraba algo consternado 

domingo, 6 de agosto de 2017

28

-bien pues vamos al hotel –me decía Henry mientras tomaba mi ropa
-¿Sara en donde esta? –le pregunte al no verla con Henry
-pues donde más, en la multitud viendo a su amado George –caminó Henry con mis cosas y yo lo seguí con la mirada clavada en la multitud buscando a Sara hasta que la encontré casi a primera fila gritando como todas las demás, eso me causo mucha risa y solté una carcajada  -si Michelle es gracioso verla así –dijo Henry al escucharme y yo seguí riendo, trate de acercarme para decirle que era hora de irnos pero me fue imposible así que le grite
-¡Sara, vámonos ya! –mi grito hizo que voltearan los chicos
-ya voy Michelle –salió de la multitud, yo mire a los chicos y Paul me hizo una seña de que me esperara, se acercó como pudo hacia mí y Sara casi cae desmayada al verlo venir y de hecho también yo
-Michelle, ¿Dónde puedo encontrarte? –me pregunto
-pues en realidad no se en que hotel nos vamos a quedar ¿tú sabes Sara? –la mire y la pobre no pudo pronunciar palabras solo me dijo que no con la cabeza, me gire y llame a Henry entonces este se acerco
-Henry ¿en dónde nos vamos a quedar? –el miro a Paul con una sonrisa y luego a mi
-en el mismo hotel que ellos –yo abrí los ojos y mire a Paul también él se impresiono mucho –mucho gusto muchacho –le estiró la mano a Paul
-el gusto es mío –contesto Paul el saludo, esa escena me hizo pensar que estaba mi padre saludando a Paul, yo veía a Henry como un padre y me hubiera encantado que mi verdadero padre se hubiera comportado como lo estaba haciendo Henry, en eso se acercaron los demás chicos
-¿ya te vas Michelle? –pregunto John
-sí, me siento cansada –lo mire y mire a Henry –miren quiero presentarles a Henry Benz, él es… él es como un padre para mí, gracias a él soy lo que soy ahora y estoy inmensamente agradecida con él por todo lo que ha hecho por mí –lo mire con mucha nostalgia y extendió la mano para saludarlos
-mucho gusto en conocerte –dijeron
-el gusto es mío –contesto
-agradézcanle a él el hecho de estar yo aquí parada frente a ustedes, todo fue su culpa –dije entre risas y con un tono de reproche
-pues no sé cómo pagártelo –dijo Paul muy feliz, yo sentí como la piel se me erizaba de emoción, en eso mire a Sara que me miraba con unos ojos de preséntame
-miren ella es Sara, es sobrina de Henry y es como una hermana para mí –todos la saludaron y cuando saludó a George noté en él un cierto brillo en sus ojos, eso me emociono mucho
-no saben el gusto que me da conocerlos en persona –decía ella al borde de las lagrimas
-qué bueno que se te concedió –dijo John gracioso
-bueno chicos debemos irnos –dijo Henry despidiéndose de ellos
-que les vaya bien y nos vemos más tarde –me dijo Paul mientras tomaba mi mano y me acercaba a él para besar mi mejilla, percibí sus manos que estaban algo frías y que se sonrojo cuando su mejilla toco la mía, ese momento fue mágico, me sentía tan tonta en mis movimientos, me despedí de los demás chicos y como pude comencé a caminar detrás de Henry dejando a los chicos atrás de mí, Sara no dejaba de voltear y de decirme que Paul no dejaba de mirarme, eso me ponía más nerviosa e impedía que caminara bien, algo andaba mal con mis pies cuando escuchaba la palabra Paul.

27

-vengan chicas –nos dijo el director, Pattie me tomo de un brazo y caminamos hasta el otro extremo del vagón, intente esconder mi rostro pero sería inútil pues era obvio que nos veríamos las caras. Entramos a la otra puerta del vagón y nos explicó que saldríamos y nos sentaríamos en una mesa y que Paul se acercaría a nosotras y nos diría unas palabras, ¿Por qué Paul? Porque no ringo que es el que no me conoce, dios quería morirme de la vergüenza, salimos del vagón y llamo a los chicos para presentarnos, yo mire a Pattie desesperada y ella me preguntaría con la mirada que era lo que me ocurría –luego te cuento –le susurré al oído, para entonces teníamos a los cuatro casi en frente de nosotras
-chicos, ellas son las chicas que estarán en esta escena, Pattie Boyd y Michelle Harris –nos presentó y todos me miraron atónitos y completamente serios, el primero en sonreírme y saludarme fue John
-pero esta sí que es una gran sorpresa –se acercó John a saludarme con una gran abrazo, eso sirvió para controlar mi nerviosismo
-si John lo sé una muy gran sorpresa
-¿pero qué haces aquí? –pregunto George
-pues, no se –me encogí de hombros
-¿se conocen? –pregunto el director
-claro que sí, somos como de la familia –contesto John gracioso
-bueno los dejo un momento que se saluden, me llaman por teléfono –se alejó el director
-pero como has crecido niña –me decía George mientras se acercaba a mí y me abrazaba fuertemente
-también tu George, ahora eres todo un hombre, te vez muy bien –lo tomé de los brazos y lo miré de pies a cabeza pues vaya que se había puesto muy atractivo
-tu eres la tan nombrada Michelle Harris –se acercó ringo
-si soy yo, tu eres Ringo Starr ¿cierto? –lo saludé de mano
-si es el pequeño Ringo –dijo John gracioso, mire a Paul, dios era tan guapo, el me miraba con una media sonrisa, al parecer ni él ni yo sabíamos que decir
-¿no se piensan saludar? –nos miró George
-bueno… este… -titubeo Paul y George lo tomaría de un brazo y lo acercaría hasta mi
-he esperado este momento desde hace 6 años –dijo George entre risas, Paul me miro tímidamente y yo a él –los dejaremos solos –dijo George llevándose a John casi a fuerzas y a ringo, Pattie iría con ellos
-bien pues, me da mucho gusto verte de nuevo –me decía Paul con un rubor en sus mejillas, era tan hermoso
-a mí también Paul –estaba temblando
-¿Qué haces aquí?
-pues veras, me invitaron a participar en esta película pero nadie me dijo que era de ustedes –dije algo molesta
-¿y eso te molesto?
-pues algo, porque siento que aún no estaba preparada para… -verte, pensé
-¿para qué? –me pregunto Paul
-no nada olvídalo, has crecido –dije mientras lo miraba, en efecto había crecido cerca de 20 cm más
-también tu –me decía mientras me miraba de pies a cabeza, eso me hizo entrar en crisis nerviosa –oye Michelle, me gustaría que pues… no sé si puedas hoy en la noche ir a charlar, tenemos mucho que decirnos –me dijo serio
-si Paul, claro que sí, hay mucho de qué hablar –le dije seria y con un gran suspiro
-bien pues entonces ya quedamos –me sentía como mi primer cita con él, en eso llego el director y llamo a los demás chicos, nos explicó lo que haríamos y como lo haríamos, ya me sentía un poco más tranquila pero no podía dejar de lado todo el nerviosismo que me invadía al estar al lado de Paul. Ensayamos la escena un par de veces y la grabamos, después grabamos otra escena y por ultimo una donde ellos estaban cantando y nosotras los veíamos, vaya pero que bien sonaban juntos. Se terminaron las escenas, note que George y Pattie charlaban muchísimo al parecer se habían gustado, llegamos a la estación y grabaron la última escena de esta parte, que era salir del tren corriendo para tratar de evitar a las fans, una vez que se terminó la escena me acerque a Pattie
-hola, ¿Qué tanto te dice ese George? –quise saber
-pues, me pidió matrimonio –ella se rió y yo me impresione
-¿Qué dices? ¿Y qué le dijiste? –pregunte asombrada
-pues que no, que iba muy rápido, entonces me invito a cenar
-¿y?
-le dije que si –ella estaba emocionadísima y yo estaba muy triste pues pensé en Sara y su ilusión de estar con George, a mí me hubiera encantado la idea pero al parecer el destino estaba jugando otra partida
-oh pues que bueno por ti –dije seria
-¿pasa algo? Oye ¿de dónde los conoces? –me pregunto
-pues, es una larga historia solo te puedo decir que los conozco desde antes de que fueran Beatles
-vaya que bien, me gustaría algún día escuchar esa historia
-si algún día -dije a secas, ella se fue, la llamaron para irse a cambiar, había terminado su participación y la mía también, me quede unos momentos aquí parada mirando a lo lejos a los chicos que estaban rodeados de chicas gritando como locas, en eso se acercó Henry
-¿Qué tal? ¿Cómo estás? –me pregunto
-¿Cómo quieres que este? Son muchas emociones para mí, me siento cansada, y está comenzando a dolerme la cabeza –me toque la frente, me quite la corbata y desabroche los primeros botones de la camisa, también me quite las calcetas, sentía mucho calor tal vez por la impresión