sábado, 21 de octubre de 2017

54


-¡vámonos! –comenzaba Neil a jalarlos a todos
-ok ya vamos mamá –decía John gracioso, el primero en salir fue ringo, después George mirando a Sara de lo más sonriente, John tomo la tarjeta de Mar con su teléfono y salió, Paul seguía parado ahí como poste
-¡McCartney! –grito Neil
-¡espera un poco! –lo miro molesto y Neil salió refunfuñando
-Michelle, Michelle espero volverte a ver antes de partir –se acercó a mi
-también yo lo espero Paul –le sonreí y el me besaría de nuevo
-debo irme, llámame por favor –también me daría su teléfono y sin decir más salió ante la insistencia de Neil, al cerrarse la puerta las tres nos quedamos sin saber que decirnos la una a la otra, cada quien estaba en sus pensamientos, la pequeña Sara comenzaba a llorar silenciosamente, Mar era la más tranquila
-Michelle, deberías de mandar todo al carajo e irte con Paul –me decía con tono de desenfado
-¡qué más quisiera yo! Pero si hago eso Henry me mata
-tienes un mes para pensarlo y deslindarte de todo –no se tocó más el tema, nos fuimos Sara y yo a nuestro departamento y en el camino Sara me contaría las cosas maravillosas que había pasado con George, me alegré tanto de que ambos se estuvieran dando una oportunidad, yo sabía que entre ellos dos surgiría una hermosa relación de amor.
-¿en dónde andaban? –nos preguntó Henry al vernos entrar, parecía molesto, movía insistentemente la punta de su pie derecho y nos miraba atento
-perdón Henry se nos pasaron los minutos y paso algo… -hice una pausa y comencé a sonreír inconscientemente, Henry no comprendía nada
-fuimos con Mar y nos encontramos a las personas que menos pudimos esperar –Henry comenzó a cambiar del semblante molesto al intrigado
-¿de quién hablan? –se acercó a nosotras con un dejo de entusiasmo
-¿a quién crees? –le pregunté con una vasta sonrisa
-no me digas que… -rápido entendió de quien se trataba
-si Henry ¡Paul McCartney! –grite con entusiasmo
-y a George Harrison –siguió Sara bastante emocionada
-también John y Ringo –concluí, Henry se emocionó, no podía creer que estos chicos por fin se atrevieran a ir en nuestra búsqueda
-¿Cómo fue que dieron con ustedes? –no lo podía creer Henry
-no lo sabemos, es casi increíble de creer –dije entusiasmada
-¿Dónde están? –pregunto
-salían esta noche a Londres, creo que vinieron a escondidas de Brian –dijo Sara con tristeza
-ese Brian, ya le he dicho que no sea tan duro con los chicos, pero insiste que es para disciplinarlos –ambas nos quedamos en silencio ante aquellas palabras
-¿tenías contacto con Brian Epstein? –pregunte sorprendida
-este… si, ya se los había dicho ¿no? Brian es un gran amigo mío de años, desde antes de que fuera el manager de los chicos, y ahora me frecuenta más para diseñarle su ropa, también les he diseñado a los chicos –ambas enmudecimos
-¿no fuiste tú el que le dijo a los chicos en donde estábamos? –pregunto Sara
-¡claro que no! Con ellos no he hablado desde hace ya mucho, solo con Brian he tenido comunicación y lógico que él lo menos que quiere es perturbar a los chicos con asuntos de amoríos –y claro era lógico así que no le insistimos más a Henry
-oye tío… -se dirigió Sara a Henry
-dime –la miro serio
-este… no sé cómo decírtelo –movía demasiado las manos, decidí alejarme sutilmente al a cocina, sabía lo que le diría
-pues dímelo como debe de ser ¿Qué pasa? –insistió
-pues veras, los chicos se van a principios de febrero a los estados unidos, y… -hacia muchas pausas
-oh que bien, ¿y?
-pues George me invitó a ir con ellos –hizo una cara de angustia y miro como los ojos de Henry se abrieron inmensamente y las cejas se le arquearían mucho mas
-¡pero como es eso! –comenzó a moverse de la manera que solo él podía hacerlo
-pues así tío me invito –se encogió de hombros
-¡claro que no vas! Ya parece, eres muy chica para andar tu sola con una bola de tipos –Sara se molestó
-tío por favor déjame ir –casi se le hincaba
-no Sara ¡no, no y no! Y no me insistas más –se alejó de ella dejándola hecha un mar de lágrimas, entonces yo saldría de la cocina después de haber escuchado todo aquello
-Henry no deberías de ser tan duro –le dije
-no te metas en esto Michelle, Sara es muy chica y está a mi cargo y no quiero que vaya –solo se escuchaban los sollozos de Sara, me partía el alma verla así
-Henry, ¿y si va conmigo? –ambos me miraron de golpe
-¿Qué dices? Tú no puedes ir tampoco –dijo molesto
-vaya también te comportaras como mi padre –dije molesta
-no es eso, es porque tienes un contrato que cumplir –me quedé pensativa
-¿Cuándo termina? –pregunte y Henry se pondría nervioso
-no lo sé, no me he fijado –se rascaba la cabeza
-déjame hablar, si termina antes del mes me voy a estados unidos, y si dejas a Sara ir conmigo sería muy bueno para ella –Sara sentiría que el alma le volvía al cuerpo, Henry no dijo más y se sentó en el sillón después de un gran suspiro, yo tome el teléfono y marque a la agencia de chanel y pregunté sobre mi contrato, se me iluminó el rostro cuando me dijeron que terminaba el 1 de agosto, 14 días antes de que ellos saldrían rumbo a norte américa, colgué y ambos me miraron temerosos
-¿Qué te dijeron? –pregunto Henry, él ya lo sabía pero quiso fingir que desconocía todo
-pues que mi contrato termina el 1 de agosto –Sara pego un grito tan agudo que sentí mis oídos con un pitido por varios segundos
-¡no grites así! –le dijo Henry también tapándose los oídos
-perdón pero me emocione muchísimo –decía más que feliz
-bueno Henry, yo iré, aparte tengo muchísimas ganas de conocer norte américa –dije decidida y a él no le quedó más remedio que aceptar
-ok Michelle, anda te mereces estar con el hombre por el que viniste a Londres –decía sonriente y tomándome de los brazos –pero por favor no te lleves a Sara –yo lo miré seria, al parecer tenía mucho miedo de que le pasara algo y era comprensible, pues ella era su única familia
-¡pero porque tío! –gritó desesperada y con lágrimas en sus ojos
-tranquila Sara, no te preocupes, mira ellos van a volver así que tu tranquila –la trate de animar pero era inútil
-no quiero que te pase nada –le decía Henry como mamá preocupada
-pero si voy con Michelle –la interrumpí
-no Sara, obedece a Henry, compréndelo –ella me miro con enojo y se fue corriendo a su habitación, nos miramos Henry y yo
-lo mejor será que te quedes sino no podré con Sara y ella te odiará por no llevarla contigo –me sonreí con él
-no Henry, quiero ir, no quiero separarme nuevamente de Paul, hoy hablamos de muchas cosas y me perdonó mi arranque de locura –ambos reímos
-qué bueno, no sabes el gusto que me da Michelle, ambos se merecen estar juntos otra vez sin que nadie los separe, perdón si yo intento hacerlo pero te considero ya parte de mi familia, sé que tú eres mayor y que te sabes cuidar sola pero de todas formas me preocupas –lo mire sonriente y lo abrace fuertemente, quería tanto a Henry, era mi mejor amigo, la relación que había entre nosotros era tan linda que también yo lo consideraba como parte de mi familia
-gracias Henry por preocuparte por mí pero sobre todo gracias por entender que mi felicidad en esta vida es Paul, él y nadie más –casi derramo unas cuantas lagrimas

-lo sé, toda esta locura la hiciste por él, creo que ha llegado tu momento de estar por fin a su lado para siempre –eso me entusiasmaba demasiado, mi corazón latía a prisa al pensar en todo lo que viviría a su lado en norte américa, ya quería que llegara el momento de partir. Esos meses fueron muy duros emocionalmente, Sara seguía molesta conmigo, me costó mucho trabajo suavizar su enojo, Mar tuvo que viajar a Italia por cuestiones de trabajo, estaba tan molesta que ella tampoco iba a poder ir con los chicos, yo era la única que iba a ir, me sentía tan extraña, quería que mis amigas también fueran conmigo para no sentirme tan sola. Quería que ya pasara el tiempo a prisa tuve 5 pasarelas y varias sesiones de fotos hasta que por fin se llegó la fecha, ya era 1 de agosto de 1965. 

1 comentario:

  1. Pinche Henry culero u.u a él qué, exagera, ya ni en mi casa me cuidan así xD

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