miércoles, 25 de octubre de 2017

57


Todo el día siguiente fue muy divertido, se llegó la hora del show, estábamos todos (debo admitir que también yo) demasiado nerviosos pues serían vistos por una gran multitud, el estadio era enorme. De inmediato Neil me indicó cuál sería mi asiento, mientas los chicos se iban a los vestidores esperaba ansiosa su salida, mucha gente se había quedado afuera intentando comprar boletos que ya no habían, era una completa locura, yo miraba a mi alrededor algo cohibida al ver la multitud que merodeaba, el solo ver al horizonte hacía que tuviera un pequeño ataque de vértigo, cientos y cientos de chicas como locas gritando sus nombres y coreando pequeñas estrofas de sus canciones hicieron que me agobiara, ¿Cómo era posible tanta locura? Creo que era la primera vez que me había dado cuenta lo grandes que eran y eso me llenó de un inexplicable miedo. Salieron al fin a tocar y el estadio se llenó aún más de gritos y jovencitas a punto del colapso ¡que molestia! No me dejaban escucharlos, ¡era la primera vez que los veía en vivo! y me emocioné muchísimo tanto que comencé a gritar también yo. Pasó todo rápido y terminó el show, de inmediato Salí y me acerqué a una puerta que Neil me había dicho que me dirigiera al terminar, duré aproximadamente 10 minutos que para mí fueron una eternidad, abrió Neil nuevamente y me llevó al vestidor de los chicos
-¿Qué te pareció la presentación? –pregunto George
-muy buena aunque los gritos no me dejaban escuchar bien
-es una locura –decía Ringo
-me hubiera encantado que Mar nos viera –decía John
-lo se John y a ella también le hubiera gustado –le dije sonriente
-¿nunca nos habías visto en vivo verdad Michelle? –preguntó Paul
-así es Paul, es la primera vez que los veo en vivo, me encantan sus canciones –le dije sonriente. Rápidamente recogieron sus cosas y salimos del lugar de manera sutíl.
Al llegar al hotel me dijo Neil y Brian que me fuera a mi habitación pues todos estaban agotados, además mañana sería la segunda presentación en el Shea, también yo estaba exhausta así que no insistí, de nuevo Paul me acompañaría a mi habitación
-qué bueno que te gustó –me decía sonriente, ya se había quitado su saco y la corbata la tenía desanudada, los 3 primeros botones de su camisa estaban desabrochados
-si Paul, no sabes lo mucho que me gustó, tocan mejor que antes –dije sonriente, el recargaría su antebrazo izquierdo en el marco de la puerta mientras que su otra mano la empuñaba en su cintura, me miraba seriamente sin decir nada, eso me puso nerviosa -¿Qué pasa porque me miras así? –dije cohibida
-estás hermosa Michelle –me decía entre suspiros
-claro soy modelo –decía sarcástica y con un tono soberbio
-la más hermosa modelo del mundo –seguía él en su trance
-gracias Paul –me sonrojé
-me encanta cuando te sonrojas –automáticamente tape mi rostro con ambas manos y el me las quitaría lentamente, nos miramos fijamente aun con las manos agarradas, él se comenzaría a acercar lentamente hasta besarme de manera tierna, poco a poco su manera de besar se iba haciendo más fuerte, me empujó poco a poco hasta adentro del cuarto sin dejar de besarnos íbamos caminando hacia adentro de la habitación hasta que mis piernas chocarían en un pequeño sillón que estaba en mi habitación, el me tomaría de la cintura para no caer aún sin dejar de besarme, sus caricias se hacían más fuertes y yo comenzaría a ponerme nerviosa, poco a poco sus manos bajaron hasta mi… trasero fue ahí cuando lo empujé
-¡Paul no! Espera –decía agitada y él se quedaría sin saber que pasaba
-¿Por qué, No te gusta? –se acercó de nuevo y yo le rehuía
-no es eso Paul pero vas muy rápido –dije nerviosa, mis nervios eran por ese cambio en él, yo de alguna manera esperaba ingenua el mismo amor de manita sudada que teníamos a los 15, me daba miedo este amor de “adultos” me daba miedo ver a Paul así de “hormonal” por decirlo de alguna manera, me gustaba pero me daba miedo
-entiendo Michelle, nunca voy a hacer algo que no te guste perdóname –me miro tiernamente y beso mi mano
-gracias Paul, te amo
-también yo te amo Michelle –me abrazó de manera distinta, tenía miedo que este rechazo hiciera que Paul me dejara de querer –bueno Michelle te dejo, debo irme a dormir porque mañana será un día pesado –comenzó a caminar hacia la puerta y la abrió
-si Paul descansa –me besaría la frente y me diría a secas también tú

-buenas noches Michelle –me daría la espalda, lo mire caminar hasta que bajo las escaleras. Entre a mi cuarto y me quede sin saber que hacer ahí en la puerta, tenía tanto miedo que por este rechazo Paul me dejara de amar pero no estaba preparada para eso, tenía miedo desconocí a Paul, obviamente sus sentimientos hacia mi incluían ahora el deseo sexual, sentí un sopor nuevamente en mi rostro lógico me puse roja afortunadamente nadie me veía, corrí y me acosté en mi cama pensando en todo aquello, en la manera que ahora tenía que comportarme con Paul, lo amaba pero obviamente no estaba lista para eso, no quería por lo menos en ese momento. Pensé en todo aquello hasta quedarme dormida con todo y ropa.

1 comentario:

  1. Qué? QUE DEMONIOS MICHELLE!? Cómo pudiste, ese bato sabe lo que hace jajaja ok ya pero no sé yo creo que ella lo deseaba igual pero así somos las damas. Ojalá María fuera medio inhibida como esta mujerss.
    Gosh debo admitir que leo este capítulo con emoción/tristeza, es raro, quiero leer pero al mismo tiempo no porque sé que terminará jajaja ):

    ResponderEliminar