Todo el día siguiente fue muy
divertido, se llegó la hora del show, estábamos todos (debo admitir que también
yo) demasiado nerviosos pues serían vistos por una gran multitud, el estadio
era enorme. De inmediato Neil me indicó cuál sería mi asiento, mientas los
chicos se iban a los vestidores esperaba ansiosa su salida, mucha gente se
había quedado afuera intentando comprar boletos que ya no habían, era una
completa locura, yo miraba a mi alrededor algo cohibida al ver la multitud que
merodeaba, el solo ver al horizonte hacía que tuviera un pequeño ataque de
vértigo, cientos y cientos de chicas como locas gritando sus nombres y coreando
pequeñas estrofas de sus canciones hicieron que me agobiara, ¿Cómo era posible
tanta locura? Creo que era la primera vez que me había dado cuenta lo grandes
que eran y eso me llenó de un inexplicable miedo. Salieron al fin a tocar y el
estadio se llenó aún más de gritos y jovencitas a punto del colapso ¡que
molestia! No me dejaban escucharlos, ¡era la primera vez que los veía en vivo!
y me emocioné muchísimo tanto que comencé a gritar también yo. Pasó todo rápido
y terminó el show, de inmediato Salí y me acerqué a una puerta que Neil me
había dicho que me dirigiera al terminar, duré aproximadamente 10 minutos que
para mí fueron una eternidad, abrió Neil nuevamente y me llevó al vestidor de
los chicos
-¿Qué te pareció la presentación?
–pregunto George
-muy buena aunque los gritos no me
dejaban escuchar bien
-es una locura –decía Ringo
-me hubiera encantado que Mar nos
viera –decía John
-lo se John y a ella también le
hubiera gustado –le dije sonriente
-¿nunca nos habías visto en vivo
verdad Michelle? –preguntó Paul
-así es Paul, es la primera vez que
los veo en vivo, me encantan sus canciones –le dije sonriente. Rápidamente
recogieron sus cosas y salimos del lugar de manera sutíl.
Al llegar al hotel me dijo Neil y
Brian que me fuera a mi habitación pues todos estaban agotados, además mañana
sería la segunda presentación en el Shea, también yo estaba exhausta así que no
insistí, de nuevo Paul me acompañaría a mi habitación
-qué bueno que te gustó –me decía
sonriente, ya se había quitado su saco y la corbata la tenía desanudada, los 3
primeros botones de su camisa estaban desabrochados
-si Paul, no sabes lo mucho que me
gustó, tocan mejor que antes –dije sonriente, el recargaría su antebrazo
izquierdo en el marco de la puerta mientras que su otra mano la empuñaba en su
cintura, me miraba seriamente sin decir nada, eso me puso nerviosa -¿Qué pasa
porque me miras así? –dije cohibida
-estás hermosa Michelle –me decía
entre suspiros
-claro soy modelo –decía sarcástica
y con un tono soberbio
-la más hermosa modelo del mundo –seguía
él en su trance
-gracias Paul –me sonrojé
-me encanta cuando te sonrojas –automáticamente
tape mi rostro con ambas manos y el me las quitaría lentamente, nos miramos
fijamente aun con las manos agarradas, él se comenzaría a acercar lentamente
hasta besarme de manera tierna, poco a poco su manera de besar se iba haciendo más
fuerte, me empujó poco a poco hasta adentro del cuarto sin dejar de besarnos
íbamos caminando hacia adentro de la habitación hasta que mis piernas chocarían
en un pequeño sillón que estaba en mi habitación, el me tomaría de la cintura
para no caer aún sin dejar de besarme, sus caricias se hacían más fuertes y yo
comenzaría a ponerme nerviosa, poco a poco sus manos bajaron hasta mi… trasero fue ahí cuando lo empujé
-¡Paul no! Espera –decía agitada y él
se quedaría sin saber que pasaba
-¿Por qué, No te gusta? –se acercó
de nuevo y yo le rehuía
-no es eso Paul pero vas muy rápido
–dije nerviosa, mis nervios eran por ese cambio en él, yo de alguna manera esperaba
ingenua el mismo amor de manita sudada que teníamos a los 15, me daba miedo
este amor de “adultos” me daba miedo ver a Paul así de “hormonal” por decirlo
de alguna manera, me gustaba pero me daba miedo
-entiendo Michelle, nunca voy a
hacer algo que no te guste perdóname –me miro tiernamente y beso mi mano
-gracias Paul, te amo
-también yo te amo Michelle –me
abrazó de manera distinta, tenía miedo que este rechazo hiciera que Paul me
dejara de querer –bueno Michelle te dejo, debo irme a dormir porque mañana será
un día pesado –comenzó a caminar hacia la puerta y la abrió
-si Paul descansa –me besaría la
frente y me diría a secas también tú
-buenas noches Michelle –me daría
la espalda, lo mire caminar hasta que bajo las escaleras. Entre a mi cuarto y
me quede sin saber que hacer ahí en la puerta, tenía tanto miedo que por este
rechazo Paul me dejara de amar pero no estaba preparada para eso, tenía miedo desconocí
a Paul, obviamente sus sentimientos hacia mi incluían ahora el deseo sexual, sentí un sopor nuevamente en mi rostro
lógico me puse roja afortunadamente nadie me veía, corrí y me acosté en mi cama
pensando en todo aquello, en la manera que ahora tenía que comportarme con
Paul, lo amaba pero obviamente no estaba lista para eso, no quería por lo menos
en ese momento. Pensé en todo aquello hasta quedarme dormida con todo y ropa.

Qué? QUE DEMONIOS MICHELLE!? Cómo pudiste, ese bato sabe lo que hace jajaja ok ya pero no sé yo creo que ella lo deseaba igual pero así somos las damas. Ojalá María fuera medio inhibida como esta mujerss.
ResponderEliminarGosh debo admitir que leo este capítulo con emoción/tristeza, es raro, quiero leer pero al mismo tiempo no porque sé que terminará jajaja ):