viernes, 6 de octubre de 2017

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-Sara no entiendo, mira lamento si alguna vez te hice creer algo o no sé, eres una chica muy linda pero Pattie… -Sara lo interrumpió
-¡cállate no me digas más! Vete por favor –le dijo sin mirarlo, George no dijo nada y salió de la casa, Paul ya estaba sentado adentro del auto con su cabeza recargada en el volante, George entró y suspiró
-me siento muy mal –decía George mientras miraba la puerta, Paul se reincorporo y lo miró
-cuando lleguemos llamas al doctor –contesto Paul
-no es malestar corporal, es del alma
-¿Por qué, que ocurre?
-me dolió demasiado ver a Sara llorar por mí –decía con un semblante de profunda tristeza y culpabilidad
-¿Qué Sara qué?
-sí, Sara también se enteró que yo salgo con Pattie y a pesar de que entre Sara y yo nunca hubo nada me lo reclamó como si la hubiera engañado –Paul solo sonrió
-desde que conocí a Sara me di cuenta que estaba perdidamente enamorada de ti, es una chica de lo más encantadora, es muy hermosa, yo pensé que tú también te enamorarías de ella pero no, te enamoraste de la dientes de conejo –George se molestó y le propino tremendo golpe en la cabeza a Paul
-¡cállate no te vuelvas a expresar así de Pattie! –dijo George molesto y Paul no paraba de reír
-ok tranquilo, pero para serte sincero si yo fuera tu preferiría mil veces a Sara que a Pattie –George no dijo nada solo miraba la puerta con insistencia, Paul se hecho en reversa y comenzó a avanzar hacia la salida, en eso vio que la puerta se abría y salía Sara para sentarse en las escaleras de la puerta aun sollozando
-es tan solitaria, eso me atrae de ella, siento que es tan vulnerable y que necesita a alguien a su lado para protegerla –decía George mientras se alejaban cada vez más y más de la casa
-no está sola, tiene a su tío –dijo Paul
-un tío que trabaja todo el día, tenía a Michelle y ahora ella no está –George comenzaría a sentirse muy mal por Sara
-¿Dónde demonios se metería Michelle? No pudo haber desaparecido –decía Paul molesto
-¿crees que haya vuelto a su casa en Liverpool con su madre? –se quedó Paul pensando
-no lo sé, y aunque ahí estuviera me sería imposible acercármele porque su madre me mataría
-¿aun te odia?
-si George, o por lo menos eso me trato de decir Michelle –el resto del camino no se dijo ni una sola palabra más, ambos estaban unidos en sus pensamientos, George con Sara que a partir de ahí nunca dejaría de pensar en ella, y Paul en mí que pensaba y pensaba en donde podría estar. Así pasaron cerca de 3 semanas, la señora Meiju era encantadora, era como la abuelita tierna que todos quieren, vendía quesos y ella los hacía, tenía una pequeña granja donde tenía cabras y vacas, yo le ayude mucho en esa época
-oye Michelle, ¿piensas olvidarte de tu carrera de modelaje? –me decía ella mientras ordeñaba una vaca, yo me quede pensativa y deje la cubeta de la leche en el piso, en realidad no quería dejar ese mundo, aún era famosa, mi imagen estaba en todas partes y había impuesto una especie de moda pues muchas chicas se habían teñido el cabello rubio y cortado como yo
-no señora, me encanta el modelaje, es solo que pues quiero que pase un tiempo para volver –dije optimista
-¿volver a donde a Londres? Eso conlleva hablar con ese chico –yo enmudecí   
-no sé, estoy pensando tal vez irme con una amiga que conozco a Francia, aunque ahora ella vive en Inglaterra –pensé en Mar, como estaría ella pues no me había comunicado con ella para nada, ella ya sabía todo, Sara y ella se seguían frecuentando
-si yo hubiera estado ese día contigo Sara le hubiera partido la cara a Paul –decía Mar muy molesta mientras caminaba junto a Sara por el jardín
-ya ni me digas que ganas no me faltaron –en eso llego la cocinera
-señorita Sara, tiene visita –se acercó a ellas
-¿visita? Vaya con que no sea Paul ¿Cómo es? ¿Te dijo su nombre?
-no señorita, es un chico blanco alto y de cabellos un poco largos muy bien vestido –Sara se enojo
-es Paul otra vez, pero me va a escuchar –ambas caminaron molestas hasta la sala y al ver que era John sus rostros cambiaron, sobre todo el de Mar
-¡John! –gritó Sara
-hola Sara, Mar… que bien te vez –dijo sin despegarle la vista
-gracias John –dijo ella tímidamente
-¿Qué haces aquí? –pregunto Sara
-pues quiero saber de Michelle ¿Dónde está? –Sara se quedó seria –yo sé que tú lo sabes pero no quieres decírmelo ¿Por qué?
-porque ella así lo quiso –dijo Sara entre dientes
-ok entonces lo sabes –dijo John aliviado, a Mar no le gustaba que John se preocupara tanto por Michelle
-sí, si lo se John pero no puedo decírtelo por respeto a ella, ella me dijo que no se lo dijera a nadie, quiere alejarse de Paul y no quiere que le digamos a donde fue –John se quedó en silencio
-¿Por qué te pones así? –quiso saber Mar
-porque es mi amiga, me preocupa –su semblante se tornaría preocupado
-¿te importa mucho? –pregunto Sara
-no tienes idea Sara, me importa demasiado –Mar se llenó de celos pero se controlo
-John no me digas que… ¿la quieres? –pregunto Sara dudosa mientras miraba a Mar
-si la quiero Sara, la amo, pero no de la manera que están pensando, ella es… es más que una amiga, es mi hermana, es un cariño tan inmenso que siento por ella que me preocupa que este mal, debe de estar demasiado triste y yo quiero estar a su lado –Mar estaba celosa y Sara no lo podía creer
-ay John, me temo que estás enamorado de ella –dijo Sara
-¡claro que no! Ya te dije que la quiero como una hermana –John decía nervioso mientras miraba a Mar
-es que un hermano no siente eso por una hermana –dijo Mar seria y John notaría su molestia 
-pues yo sí, y la voy a encontrar ya verán –salió molesto de la casa y Sara y Mar se mirarían
-no puedo creer lo que escuché –dijo Sara
-él la ama, la ama pero no lo acepta del todo por miedo a las personas que lo conocen –dijo Mar pensativa
-sí, coincido contigo Mar, aquí hay algo muy raro con John, pero no te pongas así, Michelle jamás andaría con John, ella sabe lo mucho que te gusta –le decía Sara a Mar para que se calmara.

1 comentario:

  1. Mar debería andar con un greñudo de su país, casarse con él y escuchar black ambient o algo así, que les gusta mucho por allá jajaja. Mich deberìa quedarse con John y Paul... bueno no importa xD.
    Morí con eso de llamar al doctor jajajaja y George me causó ternura hasta que lo arruinó todo defendiendo a Puttie.

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