-Sara no entiendo, mira lamento si
alguna vez te hice creer algo o no sé, eres una chica muy linda pero Pattie… -Sara
lo interrumpió
-¡cállate no me digas más! Vete por
favor –le dijo sin mirarlo, George no dijo nada y salió de la casa, Paul ya
estaba sentado adentro del auto con su cabeza recargada en el volante, George
entró y suspiró
-me siento muy mal –decía George
mientras miraba la puerta, Paul se reincorporo y lo miró
-cuando lleguemos llamas al doctor
–contesto Paul
-no es malestar corporal, es del
alma
-¿Por qué, que ocurre?
-me dolió demasiado ver a Sara
llorar por mí –decía con un semblante de profunda tristeza y culpabilidad
-¿Qué Sara qué?
-sí, Sara también se enteró que yo
salgo con Pattie y a pesar de que entre Sara y yo nunca hubo nada me lo reclamó como si la hubiera engañado –Paul solo sonrió
-desde que conocí a Sara me di
cuenta que estaba perdidamente enamorada de ti, es una chica de lo más
encantadora, es muy hermosa, yo pensé que tú también te enamorarías de ella
pero no, te enamoraste de la dientes de conejo –George se molestó y le propino
tremendo golpe en la cabeza a Paul
-¡cállate no te vuelvas a expresar así
de Pattie! –dijo George molesto y Paul no paraba de reír
-ok tranquilo, pero para serte
sincero si yo fuera tu preferiría mil veces a Sara que a Pattie –George no dijo
nada solo miraba la puerta con insistencia, Paul se hecho en reversa
y comenzó a avanzar hacia la salida, en eso vio que la puerta se abría y salía Sara
para sentarse en las escaleras de la puerta aun sollozando
-es tan solitaria, eso me atrae de
ella, siento que es tan vulnerable y que necesita a alguien a su lado para
protegerla –decía George mientras se alejaban cada vez más y más de la casa
-no está sola, tiene a su tío –dijo
Paul
-un tío que trabaja todo el día, tenía
a Michelle y ahora ella no está –George comenzaría a sentirse muy mal por Sara
-¿Dónde demonios se metería
Michelle? No pudo haber desaparecido –decía Paul molesto
-¿crees que haya vuelto a su casa
en Liverpool con su madre? –se quedó Paul pensando
-no lo sé, y aunque ahí estuviera
me sería imposible acercármele porque su madre me mataría
-¿aun te odia?
-si George, o por lo menos eso me
trato de decir Michelle –el resto del camino no se dijo ni una sola palabra más,
ambos estaban unidos en sus pensamientos, George con Sara que a partir de ahí
nunca dejaría de pensar en ella, y Paul en mí que pensaba y pensaba en donde
podría estar. Así pasaron cerca de 3 semanas, la señora Meiju era encantadora,
era como la abuelita tierna que todos quieren, vendía quesos y ella los hacía, tenía
una pequeña granja donde tenía cabras y vacas, yo le ayude mucho en esa época
-oye Michelle, ¿piensas olvidarte
de tu carrera de modelaje? –me decía ella mientras ordeñaba una vaca, yo me
quede pensativa y deje la cubeta de la leche en el piso, en realidad no quería
dejar ese mundo, aún era famosa, mi imagen estaba en todas partes y había impuesto
una especie de moda pues muchas chicas se habían teñido el cabello rubio y
cortado como yo
-no señora, me encanta el modelaje,
es solo que pues quiero que pase un tiempo para volver –dije optimista
-¿volver a donde a Londres? Eso conlleva
hablar con ese chico –yo enmudecí
-no sé, estoy pensando tal vez irme
con una amiga que conozco a Francia, aunque ahora ella vive en Inglaterra –pensé
en Mar, como estaría ella pues no me había comunicado con ella para nada, ella
ya sabía todo, Sara y ella se seguían frecuentando
-si yo hubiera estado ese día
contigo Sara le hubiera partido la cara a Paul –decía Mar muy molesta mientras
caminaba junto a Sara por el jardín
-ya ni me digas que ganas no me
faltaron –en eso llego la cocinera
-señorita Sara, tiene visita –se acercó
a ellas
-¿visita? Vaya con que no sea Paul
¿Cómo es? ¿Te dijo su nombre?
-no señorita, es un chico blanco
alto y de cabellos un poco largos muy bien vestido –Sara se enojo
-es Paul otra vez, pero me va a escuchar
–ambas caminaron molestas hasta la sala y al ver que era John sus rostros
cambiaron, sobre todo el de Mar
-¡John! –gritó Sara
-hola Sara, Mar… que bien te vez
–dijo sin despegarle la vista
-gracias John –dijo ella
tímidamente
-¿Qué haces aquí? –pregunto Sara
-pues quiero saber de Michelle
¿Dónde está? –Sara se quedó seria –yo sé que tú lo sabes pero no quieres
decírmelo ¿Por qué?
-porque ella así lo quiso –dijo Sara
entre dientes
-ok entonces lo sabes –dijo John
aliviado, a Mar no le gustaba que John se preocupara tanto por Michelle
-sí, si lo se John pero no puedo
decírtelo por respeto a ella, ella me dijo que no se lo dijera a nadie, quiere
alejarse de Paul y no quiere que le digamos a donde fue –John se quedó en
silencio
-¿Por qué te pones así? –quiso
saber Mar
-porque es mi amiga, me preocupa
–su semblante se tornaría preocupado
-¿te importa mucho? –pregunto Sara
-no tienes idea Sara, me importa
demasiado –Mar se llenó de celos pero se controlo
-John no me digas que… ¿la quieres?
–pregunto Sara dudosa mientras miraba a Mar
-si la quiero Sara, la amo, pero no
de la manera que están pensando, ella es… es más que una amiga, es mi hermana,
es un cariño tan inmenso que siento por ella que me preocupa que este mal, debe
de estar demasiado triste y yo quiero estar a su lado –Mar estaba celosa y Sara
no lo podía creer
-ay John, me temo que estás
enamorado de ella –dijo Sara
-¡claro que no! Ya te dije que la
quiero como una hermana –John decía nervioso mientras miraba a Mar
-es que un hermano no siente eso
por una hermana –dijo Mar seria y John notaría su molestia
-pues yo sí, y la voy a encontrar
ya verán –salió molesto de la casa y Sara y Mar se mirarían
-no puedo creer lo que escuché –dijo Sara
-él la ama, la ama pero no lo
acepta del todo por miedo a las personas que lo conocen –dijo Mar pensativa
-sí, coincido contigo
Mar, aquí hay algo muy raro con John, pero no te pongas así, Michelle jamás
andaría con John, ella sabe lo mucho que te gusta –le decía Sara a Mar para que
se calmara.

Mar debería andar con un greñudo de su país, casarse con él y escuchar black ambient o algo así, que les gusta mucho por allá jajaja. Mich deberìa quedarse con John y Paul... bueno no importa xD.
ResponderEliminarMorí con eso de llamar al doctor jajajaja y George me causó ternura hasta que lo arruinó todo defendiendo a Puttie.