Para ese entonces había
hablado con Mar, me contó lo de John y me morí de la vergüenza de que Mar
pensara algo bizarro, me contó que en octubre volvería a Francia entonces yo le
dije que si me aceptaba unos días con ella pues quería conocer el país y
cambiar de aires pues no quería pasar invierno en ese frío lugar, iba a
extrañar horrores a la señora Meiju pues se había comportado conmigo como una
gran madre, me apapachaba me consentía en muchas cosas y me daba demasiados
consejos, gracias a ella mi alma descanso y aclaro muchísimas cosas. Eran
finales de septiembre 27 para ser exactos, 27 de septiembre de 1964, era una
tarde fría, muy fría, yo me encontraba en la granja de la señora Meiju, había
ido por unas cubetas de leche que había olvidado, ¿mi aspecto? Vaya, el de una granjera nórdica, mi cabello
sujetado con un listón en color rosa, traía un vestido largo hasta media
pantorrilla en color azul y un delantal blanco igual de largo, el vestido era
de una hija de la señora Meiju y el mandil de ella, me lo había prestado para
no ensuciarlo, también llevaba unas botas impermeables en color negras para
caminar adentro de la granja entre el lodo pues toda la mañana estuvo
lloviendo, salía de la granja con las dos cubetas de leche, las puse en el piso
y cerré la reja de madera, descanse un poco y resople para después volver a
tomar las cubetas en eso escuché una voz muy familiar
-no lo puedo creer, ¿puedo
ayudarte? –levanté la mirada lentamente y vi parado en frente de mi a John
Lennon, mirándome con una vasta sonrisa, me dio vergüenza por un momento que me
hubiera encontrado en ese estado, y después recordé ¿Cómo demonios me encontró?
Maldita Sara la iba a matar
-¿Qué demonios haces aquí? –seguía
ahí parada, entonces él me ayudaría con las cubetas
-no hay nada oculto bajo el
sol y lo sabes –no dije nada solo caminaba hacia la casa mientras John me
seguía con las cubetas –no puedo creer que prefieras vivir así a enfrentar a Paul
–me gire molesta y me detuve
-no quiero que lo vuelvas a
mencionar –John cambio su semblante a serio, en verdad que había enloquecido,
seguimos caminando sin hablar, al llegar a la casa le arrebate las cubetas a
John y le dije que se quedara ahí afuera que ya volvía así que entré y le dejé a Meiju las cubetas, de inmediato me cambié y peiné y volví a salir
-mucho mejor –me decía John
mientras me miraba salir de la casa
-ven quiero hablar contigo
–lo jale hacia un prado solitario
-oye tranquila me vas a
arrancar el brazo
-¡cállate Lennon! ¿Qué parte
de no quiero que nadie me busque no entendiste? –me paré frente a él molesta,
pues estaba demasiado molesta
-oye, creí que te alegrarías
al verme –me decía serio
-pues ya vez que no –cruce
los brazos
-perdón Michelle pero yo
estaba demasiado preocupado por ti, necesitaba saber que estabas bien, con
quien y en donde no sabes lo que me preocupé –sus palabras suavizaron mi
carácter
-John estoy mal y lo sabes, tú
lo sabes porque lo vez todos los días, me afecto mucho todo y decidí alejarme
en lo que se enfriaba todo, pensaba volver lógicamente, no quiero pasar el
resto de mi vida aquí de granjera –John rió a carcajadas
-te vez muy bonita, yo te
pondría unas trencitas –decía bromista mientras tocaba mi cabello
-ya Lennon esto es serio
–quité sus manos y él tomaría las mías
-perdón Michelle, pero en
verdad estaba muy preocupado por ti –mire profundamente su mirada y me volvía
a preguntar una vez más ¿Por qué no me enamoré de John? El con seguridad me
hubiera robado a los 15 años y ya fuera madre de 4 Lennon's, ¿pero que estoy
diciendo? Mis pensamientos iban muy rápido
-¿Cómo me encontraste?
–pregunté ya más tranquila
-pues, no sé si decirte para
que no te molestes con esa persona
-no John te prometo que no
lo haré –él suspiro y me diría
-tu hermana
-maldita Marie, siempre te
ha confiado a ti todo, le caes bastante bien
-y ella a mí, es como otra
hermana mía –ambos reímos
-¿Quién más sabe dónde
estoy?
-nadie más Michelle, solo
yo, Paul esta vuelto loco, no duerme bien y no se concentra en los conciertos, está
más amargado que antes cuando estabas en el internado –yo me sumí en mis
pensamientos
-¿pero tiene a Jane no? Y
próximamente un hijo –estuve a punto de llorar y John comenzaría a reír
-ay Michelle, esa es la
mentira del año –lo miré de golpe, no entendía lo que me decía
-¿Cómo que la mentira del
año?
-así es, Jane jamás estuvo embarazada,
y si lo estuvo no era de Paul porque Paul jamás estuvo con ella en ese tiempo y
ella decía haber tenido un mes de embarazo cosa que Paul no creyó y le pidió
que fueran con un doctor y esta se negó, Paul y ella discutieron un buen rato y
se fue diciendo que jamás quería volverlo a ver –me contó todo tan de golpe que
me quedé en shock, sentí que la visión se me nublaba, ¡maldita sea otra vez mis
arrebatos de siempre! John me sostendría y me echaría aire
Jajajajaja pinche Michelle impulsiva, pero debo decir que a todos nos pasa por la mente querer huir cuando las cosas van mal. Amo tanto al John de tu nove, en verdad quiero casarme con él ): ya que Harrison se quedará con Sara, cuyo nombre me recuerda a una Sara medio puta que conocí u.u jajaja
ResponderEliminarPor cierto, en lugar de imaginar a Birkin, ge imaginé a ti vestida de granjera jajajaja no sé por qué...