sábado, 9 de septiembre de 2017

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-con justa razón debes estar molesta, pero mira, en realidad a tu madre no la mato el modelaje, fue algo que tenía que pasar, tu madre debió de haber sido muy hermosa sino no se hubiera dedicado a eso y tú no fueras una jovencita tan linda, deberías de amar el modelaje como lo amó tu madre, no odies algo que tu madre amó y con lo que te sacó adelante cuando eras una niña –las palabras de Mar me sorprendían, vaya que era una chica muy inteligente, Sara la miro atenta a todo lo que le decía, hizo que sus lágrimas desaparecieran y su semblante cambiara
-nunca nadie me había hecho ver las cosas de ese modo –le dijo Sara y Mar le sonrió
-tienes que abrirte más a las personas, se ve que eres una chica muy introvertida, deberías de conocer más gente y escuchar las opiniones de los demás, a veces una necesita que le digan las cosas que uno ya sabe pero que no acepta hasta que alguien más se las dice
-tienes razón Mar, mi madre amó muchísimo esa profesión, era su vida, desde muy joven quería dedicarse a eso y dejó todo hasta su familia para dedicarse a eso –Sara se quedó pensativa y sonrió
-¿ya vez? Tienes que pensar las cosas bien antes de tomar una postura, yo sé que eras una niña pero con el paso del tiempo debiste de haber pensado todo eso
-eres una gran persona –ambas se abrazaron -¿de dónde saliste? –le pregunto Sara sonriente
-de Finlandia –ambas se rieron
-si me contó Michelle, ¿pero qué haces acá? –pregunto Sara
-pues veras mi historia es un poco parecida a la de Michelle, con la diferencia de que no me fugué en busca de mi gran amor sino de mi sueño de ser modelo –las tres reímos 
-¿es por eso que vives en Francia y eres de Finlandia? –pregunto Sara
-así es
-vaya, yo las admiro a ambas por tener ese coraje de alejarse de todo para perseguir lo que quieren
-no creas que es fácil, en mi caso reaccione con mucho miedo estando ya parada aquí en Londres –dije recordando ese momento de angustia
-pues sí pero mira que bien te está yendo –me dijo Sara sonriente
-si lo sé –suspire
-¿y qué ha pasado con el susodicho? –me pregunto Mar
-jaja nada Mar nada –me reí nerviosa
-¡como nada Michelle cuéntale! –grito Sara
-está bien te contare –comencé a relatarle todo lo que había pasado con Paul y ella me miro con enojo al escuchar como lo evadía y lo grosera que había sido, en eso se escuchó que tocaron la puerta, como ya no estaba la servidumbre me levante para abrir, ¿quién podía ser a esta hora? Abrí lentamente la puerta y casi me fui de espaldas cuando vi a John parado en la puerta
-¡John Lennon! ¿Qué haces aquí? ¿Cómo supiste en donde vivía?–el me miro con una media sonrisa y me abrazo tan fuerte que por poco y me quiebra las costillas
-le pregunté a Brian la dirección de Henry como son amigos pensé que lo sabría, me moría de ganas por verte –me apretaba cada vez mas
-suéltame, me estas lastimando –me soltó de golpe y me miro a los ojos, su manera de mirarme me ponía muy nerviosa
-Michelle tengo que hablar contigo de algo, no sé si deba, George me dice que no pero no puedo en serio no puedo más –lo mire extrañada y le dije que esperara un momento, cerré la puerta y entre, no les podía decir a las chicas que era John Lennon sino no me dejarían hablar con él
-chicas, ahora vuelvo, llego alguien de… la agencia y como no está Henry me dijo que yo me encargara, no tardo –ambas me miraron desconcertadas Mar no se la tragó, era muy inteligente, ella supuso que sería Paul así que siguieron charlando de lo más tranquilas en la sala, Salí de la casa y vi a John sentado en las escaleras principales
-listo, ven vamos para atrás ahí no nos escucharan –el me siguió y lo lleve al lugar donde momentos antes había estado, vaya error pues pasaría algo que me quitaría el sueño durante semanas
-no sé por dónde empezar Michelle –decía John nervioso
-por el principio ¿es Paul verdad? –pregunte pues yo estaba segura que él había ido a hablar sobre Paul pero no era así
-no, y no lo menciones que me será más difícil decirte lo que te tengo que decir, ¿aun sientes algo por él? –me miró fijamente, yo ya no comprendí nada
-pues, no se John, él es completamente distinto al Paul que conocí, ahora lo desconozco, no sé si amo a este Paul no estoy segura ¿Qué pasa John dímelo ya? –él se mordía las uñas con desesperación y sin más rodeo comenzó
-ok lo hare, hoy hable con George y me contó lo que paso con Jane, que se pelearon muy feo, y que Paul está muy triste porque cree que tú ya no quieres nada con él
-y piensa bien, le dije claramente que no quería que esto pasara, será muy difícil que Paul y yo estemos juntos de nuevo –dije molesta al recordar lo que había pasado con Jane
-bueno, verás, desde días antes surgió un sentimiento en mí, bueno en realidad lo siento desde… desde el primer día que te vi en casa de mi prima rose, tu amiga ¿lo recuerdas? –yo me quede seria, pues recordaba perfecto ese día pues me rompió mi vestido
-cómo olvidarlo Lennon me rompiste mi vestido –lo mire molesta
-estaba cayéndome tenía que sostenerme de algo –sonrió y me hizo reír
-si como no –crucé los brazos e hice un mohín
-bueno, el punto es que cuando te vi con ese lindo vestido rosado y tu cabello rubio que en aquel entonces lo tenías más chino y un poco más oscuro que ahora, no se Michelle algo en ti me flecho, tu sonrisa tu mirada tu cabello… algo –yo me quede helada ante su declaración –tiempo después supe que te habías hecho novia de Paul así que me resigné, aparte yo comencé a salir con otras chicas y se me pasó ese sentimiento, pero no me dejaste de gustar en ningún momento, y ahora que volví a verte fue algo tan extraño pues volví a sentir esa sensación Michelle, perdón pero tengo que decírtelo, estoy enamorado de ti y me siento mal por Paul pero no puedo detener esto que siento –se acercó a mí y se tocó su pecho, yo en verdad que no sabía ni que decirle, estaba en shock y lo mire muy cohibida
-John no digas absurdos, ¿estas ebrio verdad? –lo mire apenada
-nada de eso, estoy más cuerdo que nada, me moría de miedo confesártelo porque no quiero perder esa gran amistad que tenemos, esa amistad que parece más que nada amor de hermanos, durante mucho tiempo te vi como una pequeña hermana y sé que también tú y me gustó mucho esa etapa pero ahora te veo con otros ojos Michelle, perdón que te lo diga pero no puedo más –me senté en la banca sin saber que decir
-¿y qué esperas que te diga? ¿O qué? –lo mire seria
-nada, solo quería que lo supieras –se sentó a mi lado y me tomo de las manos, yo sentí una especie de cosquilleo, John era guapo pero nunca me paso por la cabeza que él y yo tuviéramos algo que ver, aunque siempre me ponía muy celosa cuando alguien se le acercaba, yo lo quería para mí solamente, siempre quería estar con él y quería que él me tuviera toda la atención, yo creía que eso era normal porque era mi mejor amigo
-John no juegues con estas cosas –lo solté de golpe y mire hacia otro lado

-perdón, lo sé pero no podía más, me molestaba demasiado que Paul no te buscara que no hiciera algo para estar contigo y que para colmo comenzara a salir con jane, si yo fuera él hubiera salido corriendo a buscarte y a decirte lo mucho que te amo y lo que te extrañe, me ponía de malas el ver cómo te evadía cada que tú y yo hablábamos por teléfono siempre estuvo parado junto a mi sin querer hablar contigo –eso me hizo llorar –no llores Michelle, se lo mucho que lo amas y se lo imbécil que es, pero créeme él te ama lo sé, es bobo y le cuesta trabajo mandar todo al demonio para estar contigo pero de que te ama te ama, es mi amigo lo conozco y sé que estoy haciendo algo malo, solo quería que lo supieras –lo mire con mis lágrimas rodando por mis mejillas y sonreí, fue el único instante que pedía al cielo que John fuera Paul, John era tan incondicional, ¿Por qué no me enamore de él? Vaya tonterías estaba pensando, me levante de la banca y seque mis lágrimas, era absurdo esto, John era mi hermano y no quería que él se hiciera ilusiones conmigo

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