sábado, 26 de agosto de 2017

33

-maldita jane –decía Paul mientras se tiraba en el sillón
-déjala ella no tiene la culpa, ponte en su lugar –le decía George
-si pero lo arruino todo, ahora Michelle no quiere estar conmigo
-veras que se le pasara, ella te ama aunque lo niegue, la conozco bien Paul, ese brillo en sus ojos al verte la delatan
-¿crees que aún me ame como antes? –pregunto esperanzado Paul
-no creo, estoy seguro –las palabras de George hicieron que se tranquilizara, ese día fueron a un programa de televisión y Paul evidentemente se veía muy triste todo el tiempo.
-¿Qué te pasa Paul? –pregunto John al terminar el programa
-nada Lennon déjame en paz –dijo Paul con desgano
-¿Qué le pasa George? –siguió John con la intriga
-después te cuento Lennon –le susurro George
Ya en la noche estando en casa de Henry Salí a su grandísimo jardín, nunca había salido a caminar, era inmenso tenía muchas hectáreas así que camine y camine y camine hasta toparme con una fuente que tenía alrededor unas bancas ya algo descuidadas, al parecer Henry no solía venir a sentarse a este lugar, me senté y suspire –maldito Paul –dije en voz alta, era increíble lo que me hacía pasar era tan distinto, odiaba esa formalidad que tenía ahora, el antes era más relajado me encantaba su manera espontánea de ser, quería estar con él pero con su carácter de antes era absurdo, me quede ahí mirando la fuente que estaba apagada y completamente seca, llena de lama y de hojas secas, tenía muchas figuras que parecían ángeles era muy bonita, en eso escuche unos pasos que provenían de tras mío entonces me voltee con brusquedad y muy asustada
-¡por fin te encuentro! ¿Qué haces aquí? –me decía Sara algo agitada de tanto caminar y con un rostro de susto
-hay Sara me asustaste, vine a pensar –me levante de la banca y sacudí mi falda
-ya veo, ven regresa a la casa tienes visita –se giró del cuerpo pero me seguía mirando
-¿Quién es? –pensé en Paul
-es una chica, se llama Mar o algo así –se rasco la cabeza y a mí se me iluminaria la cara, tome de la mano a Sara y caminamos rápidamente a la casa, le explique quien era y la recordó, no hacia ni un mes que había sabido de ella y ahora ella estaba en mi casa, entramos por la terraza trasera y después por la cocina, recorrimos el comedor y un inmenso pasillo hasta llegar a el recibidor y la vi ahí parada mirando toda la casa con asombro pues claro era digna de admirar, Henry tenía un palacio hermosísimo
-Mar –ella volteo al escucharme
-Michelle –corrió a abrazarme, Sara nos miraba desde lejos algo cohibida
-¿Cómo supiste donde vivía? –me sorprendí
-llame a Henry y el me dio la dirección
-vaya ya veo –dije feliz de verla
-vine a trabajar a Inglaterra y me dije ¡tengo que ver a Michelle! –yo sonreí
-qué bueno que pensaste en mi –ambas reímos y miramos a Sara ahí mirándonos muy cohibida –ven Sara mira no la conoces en persona solo de nombre, es Mar Hinkka una modelo que conocí en Italia y que me enseño un montón de cosas en un solo instante –se acercó Sara y la saludo tímidamente y Mar solo sonreiría ante su timidez
-eres muy linda, ¿te dedicas al modelaje? –pregunto Mar haciendo que Sara se soltara a reír
-cómo crees, claro que no yo como podría –seguía riendo, entonces yo me preguntaría lo mismo pues Sara era muy linda, algo desalineada pero ya bien arreglada sería una súper modelo, ese cabello café obscuro y esos ojos verdes no donde quiera se daban
-es verdad Sara, eres muy linda ¿Por qué no te dedicas al modelaje teniendo un tío que te podría ayudar? –ella se quedó seria de golpe y se puso algo triste, ambas nos quedamos sin saber que decir -¿dije algo malo? –pregunte apenada y entonces ella derramaría algunas lagrimas
-es algo que me cuesta mucho trabajo decir –se acercó a mí para que la abrazara
-¿me quieres contar? –le pregunte mientras acariciaba su cabello suavemente
-creo que a nadie se lo he dicho y tal vez si lo diga me sienta un poco mejor –entonces nos dirigimos las tres a la sala, tomamos unos cojines y nos sentamos en el piso, Henry salió tenía una cena importante donde irían varias televisoras y varias estaciones de radio, promocionaría su marca
-pues te dije lo de mi madre pero no te dije porque –decía ella tímidamente mientras miraba el suelo y jugaba con la alfombra
-sí, me dijiste que murió cuando eras una niña –ella asintió con la cabeza
-qué pena lo siento –dijo Mar, Sara la miro y le sonrió con algunas lágrimas

-si mi madre murió cuando yo tenía 5 años, ella era modelo, mi tío me platica que mi abuelo ósea su padre no quería que ella se dedicara a eso, que le parecía indecente o algo así y ella no le hizo caso, ella era una modelo medianamente famosa, conoció a mi padre y la embarazo y jamás supo de él, ella entro en depresión y cuando nací decidió dedicarse de nuevo al modelaje, tenía que sacarme adelante pues mis abuelos a pesar de que tenían mucho dinero le dieron la espalda por ser modelo y madre soltera, era la vergüenza de la familia por así decirlo, ella me sacó adelante con ayuda de mi tío Henry, el me cuidaba como podía cuando mi madre se iba a trabajar, fui creciendo y pocas veces la veía y eso me molestaba el no tenerla a mi lado, era pequeña pero lo recuerdo bien, y el día que murió iba a una pasarela no recuerdo a donde, creo que a nueva york y desgraciadamente estando allá choco el auto en el que iba y murió, entonces odie esa profesión, odie el mundo del modelaje durante muchos años porque me arrebato a mi madre, a mi único familiar directo que conocía, mis abuelos ni siquiera fueron al entierro de mi madre y a mí me despreciaron por ser hija de una aventura, nunca me tomaron en serio y mi tío fue el único que me acogió y me crió como si fuera su hija, aunque siempre odie lo que hacía, él es más joven que mamá y desde que murió decidió estudiar diseño de modas como una especie de tributo a mi madre, yo le insistí hasta el cansancio que no se metiera a eso pero fue inútil, es por eso que no soy modelo, mi tío me ha propuesto serlo pero aun siento mucho odio a la profesión de modelaje porque siento que me arrebato a mi madre –vaya historia, nunca me la había contado Sara, era muy dolorosa, no sabía que decir 

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