lunes, 25 de septiembre de 2017

38

A la mañana siguiente me levante algo tarde pues nos habíamos dormido demasiado tarde anoche, Sara ya se había ido a su escuela de estilismo y con ella se fue mar pues se tenía que presentar muy temprano en una agencia para trabajar, así que me levante como pude y me di un baño, baje y le pedí a la cocinera que me hiciera algo rápido, Henry me iba a matar si llegaba tarde, desayune rapidísimo y Salí de la casa, el chofer ya me esperaba, cuando llegue a la agencia afortunadamente Henry no estaba así que de inmediato entre a la oficina a hacer todos los pendientes.
-¿a qué hora llegaste? –entro Henry a la oficina con un café en la mano
-este… hace rato no me fije en la hora –me asusto
-ok, que no se vuelva a repetir, por eso no me gusta que se acuesten tan tarde, Sara también llego tarde a la escuela –Henry era la persona más puntual de toda Inglaterra y él decía que pasara lo que pasara tenías que estar a la hora acordada y tenía razón. Rápido pasaron las horas y no me acodaba que Paul iría por mí para comer
-anda a comer algo Michelle ¿o no tienes hambre? –me preguntaba Henry mientras se ponía su saco
-ahora voy ya casi termino
-bueno yo iré a la cafetería que está aquí cerca, más tarde nos vemos –salió y yo seguía ahí enfrascada viendo revistas de moda, en eso me llamo la recepcionista
-Michelle te buscan –decía la recepcionista con cierta emoción en su voz
-¿Quién es? –me extrañe
-¡es Paul McCartney! –casi me grito de la emoción entonces antes de que pasara algo malo baje de inmediato
-Paul –lo mire ahí sentado en la sala
-Michelle –se levantó al verme, la recepcionista nos miraba con envidia
-¿Cómo estás? –pregunte
-bien, extrañándote ¿y tú?
-también bien, muy cansada –dije entre risas, él sonrió y me tomo de la mano
-ven vamos a comer te sentirás mejor –ambos salimos de ahí y subimos a su auto, me llevo a un lindo restaurant cerca del big ben, entramos y ordenamos
-me da tanto gusto volver a estar así contigo –me decía Paul mientras tomaba mis manos y me miraba sonriente
-a mí también Paul no sabes cuanto
-no te he dicho lo linda que te pusiste –me acaricio una mejilla
-Paul pero si estoy igual –él sonrió
-claro que no, cuando te dejé de ver eras una jovencita de 15, casi 16 años y ahora eres toda una mujer de 21, te pusiste muy bien –eso me haría que me sonrojara
-Paul que cosas dices, gracias pero también tú no te quedas atrás, haz cambiado mucho físicamente aunque tu cara sigue estando igual –ambos reímos, charlamos de un sinfín de cosas, de lo que hicieron en Hamburgo y por todo lo que habían pasado, de cómo fue que conocieron a Brian Epstein y todo eso, era hora de regresar al trabajo así que me llevó de vuelta y fue ahí donde me dijo algo que cambiaría las cosas en los días próximos.
La frase que espere que me dijera nunca me la dijo, nunca me volvió a pedir que fuera su novia sino al contrario nos alejaríamos. Estando aun en el auto afuera de las oficinas de Henry me lo dijo
-Michelle quisiera decirte algo –yo me llené de ilusión pues esperaba esa palabra, pero no era así
-si Paul dime –lo mire atenta con cierto brillo en mis ojos
-Michelle no sé cómo lo vayas a tomar, pero mañana nos vamos de gira y no sé cuando regrese ni tampoco sé cuándo te vuelva a ver –sentí que se me nublaba la vista, ¿Por qué cuando lo tenía de nuevo conmigo lo volvía a perder? Sabía que no era para siempre pero no quería separarme de él
-¿Qué estás diciendo? –lo mire con tristeza
-eso Michelle, me iré de gira con los chicos y es muy pesado porque no tienes ningún día de descanso durante muchos meses –hubo un gran silencio entre ambos yo estaba muy molesta, me daba gusto por ellos que estaban haciendo por fin lo que más amaban que era tocar pero me molestaba no poder estar con ellos en especial con Paul
-pues que se puede hacer –dije indiferente ocultando mi tristeza
-no te enojes te prometo que te escribiré e intentaré llamarte por teléfono, voy a volver y estarás conmigo para siempre te lo prometo –me tomo de las manos y las beso delicadamente, yo suspire profundamente y lo solté
-tengo que irme Paul, Henry me está esperando –baje del auto y de inmediato se bajó tras de mi para pararse en frente de mi
-en serio Michelle no te molestes –me miraba con esos ojos de amor que no podía resistirme, no estaba molesta con el sino con el destino que se empeñaba en separarnos, no pude más y comencé a derramar unas cuantas lágrimas, el me abrazo
-tranquila, a mí también me duele esto pero tengo que ir –yo me aferre a él
-ay Paul me duele tanto separarme de ti, como quisiera irme contigo
-¿Por qué no lo haces? –me soltó para mirarme
-¿bromeas? Estoy comenzando en esto de la moda y ahora es cuando la gente me está conociendo, si me voy dejaría este inicio y se borraría todo lo que he logrado
-pero te verán conmigo y serás aún más famosa –me miraba sonriente
-no Paul no quiero ser famosa de esa manera –yo quería ser reconocida por mis logros no por ser la novia de Paul
-lo se Michelle eres tan sencilla por eso te amo –me abrazaría fuertemente, en eso escuche a Henry que me llamaba
-Michelle aquí estas te he estado esperando –lo mire apenada y me despedí de Paul, no sabía cuándo volvería a verlo
-bueno pues espero volverte a ver dentro de un tiempo –hice una mueca
-veras que sí, vamos a celebrar nuestro rencuentro de la mejor manera –me sonrió y me beso muy cerca de la boca
-adiós Paul –me solté de él poco a poco y el me miraba seriamente, entre al lugar y escuche como se cerraba la puerta, nunca me imaginé que pasaría mucho tiempo para volverlo a ver. Le conté todo a Henry y se puso triste también por la idea pues a él le había dado mucho gusto que entre Paul y yo volviera la paz
-no me dejaras con el trabajo plantado para ir tras de él ¿o sí? –me decía Henry preocupado

-no Henry como crees, yo sé que vine por Paul pero se atravesó esto que también es una pasión para mí y no pienso desaprovechar la oportunidad, sé que Paul es mi gran amor y por eso mismo sé que va a volver –sonreí optimista, esa noche cuando llegamos a casa le conté todo a Sara y esta se entristeció al grado de tirarse boca abajo en su cama para darle rienda suelta a su llanto y no la culpo pues apenas las cosas con George iban tomando forma, se puso muy mal durante toda esa semana, también Mar se puso algo triste pero no tanto como Sara, y así fue como comenzó el mes de junio de 1964 con la partida de los chicos a una larga gira que iba desde Dinamarca hasta Australia que duraría todo el mes de junio, ringo se enfermaría en esa época y fue sustituido por otro baterista y casi al término de esta se reincorpora al grupo. Mar decidió quedarse a trabajar con Henry pues él le había ofrecido mejores ganancias y a mí me encantó la idea pues así tendría a mi amiga más tiempo conmigo, le insistí que se quedara con nosotros a vivir pero no acepto así que se compró un departamento en el centro de Londres, era muy lindo y ella se sentía a gusto así que no le insistí, Sara termino su escuela y comenzó a trabajar con su tío como peinadora y maquillista de sus modelos.

1 comentario:

  1. Yo pienso que George se vería mejor ain novia jajaja. Sentí el mismo sufrimiento de Michelle (ya iba a.decir Joan xD) ojalá Paul no haga nada estúpido -.-

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