-¿en dónde dices que estaba ese
internado? –me pregunto
-en noruega –dije seria
-oh si, ya lo recordé –camino por
todo el cuarto pensativo sin saber que decir
-sabes mi padre murió –dije sin
mirarlo
-si me lo dijo John, tu hermana le
conto
-sí, y nunca le voy a perdonar lo
que me hizo, no sabes lo duro que fue para mí volver a Liverpool y no
encontrarte, fue lo primero que hice al volver a casa ir a tu casa a buscarte,
por cierto me dolieron mucho las palabras que me dijo tu padre –me senté en el
banco y comencé a llorar, Paul me miro desorbitado y se hinco en frente de mi
tomándome de los brazos
-¿Qué fue lo que te dijo? –pregunto
intrigado
-que yo era la mujer que había
hecho sufrir a su hijo, que no quería volverme a ver y que no quería que me
acercara a ti –Paul se quedó en completo silencio y se sentó en el piso
mientras yo seguía ahí llorando
-sabes ese día que te fuiste yo fui a ver como te ibas, y pues quede devastado al ver cómo te alejabas,
camine por las calles sin rumbo fijo por mucho tiempo, comenzó a llover y John
me encontró, estaba en shock, me llevo a mi casa y mi padre me regaño, me metí
a bañar y me cambie, me senté en la sala y mi padre me dio un té calientito, me
resfrié y llore toda la noche, llore todas las noches desde que te fuiste, yo
en silencio en la soledad de mi recamara, papá lo sabía y por eso me decía que
dejara de pensar en ti, él siempre me advirtió que mi relación contigo me
traería problemas pues él conocía como era tu padre. Me sirvió muchísimo ir a
Hamburgo, me distraje, hasta cierto punto le di rienda suelta a mi vida, lo que
quería era olvidarte por completo pero estos imbéciles se encargaban de
recordarte todo el tiempo, John me propuso ir a noruega a visitarte al
internado, pues estábamos relativamente cerca pero fue imposible no teníamos
dinero, también yo la pase mal Michelle no solo tú, la verdad es que te odie
por muchos años –esas palabras me hirieron en lo más profundo de mi ser
-no puedo creer que tú me digas
esto –me levante y me acerque a la puerta para salir
-espera no te vayas, si Michelle te
odie pero eso quedo atrás, poco a poco comprendí que no fue tu culpa, me sentía
tan mal que ese sentimiento se hubiera adueñado de mí, pues nunca hubiera
querido odiarte, tú eras mi vida entera, mi pequeñita, mi hermosa –poco a poco
se acercaba a mí y tomaba mi rostro con sus manos mientras con sus pulgares
limpiaba mis lágrimas, me sonrió y yo a él, pero luego volvió la seriedad a mi
-¿y jane? –me solté de él y el
apretaría los labios y cerraría los ojos
-¿Cómo supiste? –me pregunto
tímidamente
-Paul, está en todas partes –le
conteste con tono sarcástico
-bueno ella, pues salgo con ella
desde hace tiempo, la conocí en una fiesta, ella se acercó a mí y pues la
verdad yo pensé que tú ya no ibas a volver –dijo con la mirada clavada en el
suelo
-en algún momento iba a volver Paul,
sabes yo tenía la esperanza de… -mordí mi labio inferior y moví mi cabeza en
forma negativa –olvídalo Paul
-Michelle todo tiene solución mira
yo voy a hablar con ella, ya tengo pensado hacerlo –decía mientras me tomaba de
las manos
-no Paul, ahora tu estas con ella y
lo respeto, no quiero ser “la otra” así que no te preocupes –dije fingiendo
indiferencia
-no Michelle tú no eres la otra, tu
eres la verdadera –tomo mis manos y las puso en su pecho, nos miramos a los
ojos y nos quedamos así un buen rato
-perdón Paul pero no, yo hace 6
años deje de ser la mujer de tu corazón eso me queda claro –seque todas mis lágrimas
y mire por la ventana
-no Michelle, nunca saliste de mi
cabeza, sé que fue una torpeza empezar a Salir con jane pero eso tiene
solución, todo tiene solución –me decía desesperado
-no Paul ¿no entiendes? No quiero
ser la roba novios entiende eso, no quiero –le dije molesta
-está bien, como quieras, solo
quiero que sepas que yo te amo, te amo como la primera vez, me senté en el
banquito de nuevo mientras miraba las teclas del piano, no sabía que decir,
estaba choqueada, él se sentó al lado mío y comenzó a tocar una canción, yo lo
miraba, había mejorado demasiado su forma de tocar, después de unos minutos me
levante y me dirigí a la puerta
-creo que es todo lo que teníamos
que decirnos –le dije seria mientras abría la puerta y el salía de tras de mí,
todos guardaron silencio al vernos salir y al ver nuestras caras largas sabían
que no habían pasado cosas buenas
-¿todo bien? –pregunto George
-si eso creo –dije seria sin
mirarlo y caminando hacia Sara
-¿segura? –pregunto Sara
-sí, ¿nos vamos ya? –le pregunte, Paul
se había quedado viendo por una ventana evitando las preguntas de todos
-¿tan pronto? –me dijo Sara con
cara de tristeza
-si ¿tan pronto? –se acercó John
-pues, si quieres quédate yo quiero
irme –mire a Paul
-quédate Michelle,
quiero que me cuentes que ha sido de ti –me dijo George mientras me tomaba de
una mano, sonreí y acepte, la verdad tenía muchas ganas de estar con los
chicos, todos nos sentamos en la sala excepto Paul que seguía mirando por la
ventana, les conté todo, como fue que llegue a Londres y como conocí a Henry
por casualidad, Paul entonces se acercaría y se sentaría con nosotros para
escucharme, después ellos me contarían todo lo que habían hecho y lo que
pasaron en Hamburgo, volvieron a tocar el tema de Stuart y John casi lloro, al
parecer fue una gran persona me hubiera gustado conocerlo, después de casi dos
horas decidí que debíamos irnos, mañana regresaríamos a casa y ellos seguirían
de gira, no quería separarme de ellos quería ir con ellos a todas partes pero
era imposible, Sara no se quería separar de George, quería saber cuál había
sido la impresión de George hacía con Sara así que le dije que esperara afuera
que enseguida la alcanzaba
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