sábado, 22 de julio de 2017

23

A la mañana siguiente desperté muy temprano, mire a mi alrededor y me tallé los ojos, hacía algo de frío así que me levanté y tomé un suéter mientras caminaba hacia la ventana, acerqué una silla  y me senté junto a la ventana a ver la calle, todo se veía tan distinto a Inglaterra, me gustaba estar aquí, pronto se vendría a mis pensamientos Paul 
-Paul mi Paul ¿pensaras en mí? –me preguntaba mientras sentía un gran nudo en la garganta, se me fue el tiempo pensando en aquellos lindos momentos que pase con él, nuestro primer beso, nuestra primer cita, todo, fue entonces cuando comencé a llorar recordé a mi padre y me moleste muchísimo con él, ahora estaba muerto y me quedé con muchas cosas guardadas para decirle, nunca iba a perdonar lo que me había hecho ni a él ni a mi madre. Miré el reloj y después el teléfono, tenía que llamar a los chicos así que sin pensarlo dos veces tome mi agenda y busque el número, tome el teléfono y llamé, ellos aún seguían dormidos pero Neil contestaría 
-si buenos días, ¿se encuentra John? –pregunté 
-me temo que no ¿Quién llama? 
-Michelle Harris –dije desanimada
-oh si ya sé quién eres –me dijo al recordarme en la revista y en la televisión
-¿esta alguien más? ¿George? –hubo un gran silencio pues Paul salía de la recamara
-no se encuentra pero aquí esta uno de los chicos te lo paso –hubo un gran silencio, no sabía quién contestaría, me paso por la cabeza Paul pero dije “sería absurdo” después pensé que el adecuado sería ringo, aunque no lo conocía en persona me parecía alguien muy agradable
-Paul llaman por teléfono, quieren hablar con uno de ustedes –decía Neil mientras entraba al baño, Paul miro el teléfono completamente serio no sabía quién sería así que camino decidido y levanto la bocina
-¿hola? –me quedé como un tempano de hielo al escuchar esa voz, claro tenía que ser él, un hormiguero recorrió todo mi cuerpo desde la cabeza hasta la punta de mis pies, mi corazón se aceleró un 300% más y comencé a sudar frío, me sonrojé
-si… ¿eres… tu? –Paul al escuchar mi voz se quedó inerte igual que yo, comenzó a sentir todo lo que yo había sentido primero
-no… no… ¿Michelle? –dijo serio y con unos cuantos gallos
-si soy yo –me sentía tan idiota no sabía que decir que hacer, no sabía si decirle que lo amaba y lo extrañaba o si reclamarle por toda su indiferencia en serio que me sentía de lo más estúpida y al parecer el también
-vaya, esto sí que es una sorpresa
-lo se… -hubo un silencio de lo más incómodo, yo solo resoplé
-y ¿Cómo estás? –me preguntó 
-bien Paul, gracias ¿y tú?
-también… bueno no tan bien –decía cohibido a mas no poder
-¿te ocurre algo malo?
-sí, bueno, estoy pasando por muchas cosas que no sé cómo enfrentarlas, pero al parecer ya lo estoy comenzando a hacer –dijo sonriente yo no entendí muy bien lo que me había querido decir
-qué bueno Paul ¿y los chicos están bien?
-sí, ellos están bien están durmiendo
-oh entonces llamé muy temprano –dije apenada
-no es solo que se acostaron muy tarde –en eso iba saliendo George de su recamara, Paul no lo vio porque le estaba dando la espalda así que se quedó parado ahí mirándolo hablar
-¿y tú madrugaste? –me reí
-pues no tanto así, más bien no pude dormir muy bien
-tampoco yo –dije seria sin saber que ambos no dormimos bien por pensar en el otro
-que coincidencia –me decía titubeante en cada palabra que me pronunciaba
-si… bueno Paul te dejo, después llamo para saber cómo están los demás, quisiera hablar con John –dije sin saber que el nombre de John estaba prohibido para Paul
-oh bueno, está bien –dijo molesto y serio, en eso John también saldría del cuarto y miraría a Paul hablando por teléfono y a George sentado en el sillón mirando a Paul con mucha perspicacia
-bueno pues te dejo
-está bien, oye Michelle quisiera hablar contigo –George se levantó como resorte y John se acercó a Paul en cuanto este pronunció mi nombre
-sobre que Paul –dije idiotamente pues era obvio que sabía para que
-pues para hablar sobre todo lo que paso, no se tenemos muchas cosas de que hablar –yo sonreí en el fondo me sentía de lo más feliz
-si Paul, espero ir pronto a Londres y nos hablamos, también yo tengo muchas cosas que decirte –dije seria
-está bien Michelle, bueno cuídate, nos vemos, adiós –colgó y se echó el suspiro más grande de su vida, se llevó las manos a la boca y se giró lentamente, fue cuando vio a George con una gran sonrisa y a John con cara de pocos amigos mirándolo fijamente
-¡me asustan! ¿Por qué no me dijeron que estaban aquí parados? –dijo Paul sobresaltado
-porque se arruinaría ese hermoso momento –decía George sonriente
-hay George –dijo Paul mientras caminaba de un lado a otro
-¿Qué te dijo? –quiso saber George
 -no mucho, quería hablar con alguno de ustedes pero como estaban dormidos pues Neil me pasó la bocina, en si no me dijo nada –detrás de esa seriedad de Paul se ocultaba una gran alegría de escuchar mi voz
-yo escuche el teléfono pero no quise levantarme –decía John sin interés aparente y sentándose frente al televisor
-no sabes el gusto que me da que por fin hayas hablado con ella
-si a mí también George, si no hubiera sido así no me hubiera atrevido tan fácilmente –John estaba celoso pero por dentro sentía un gran alivio y hasta cierto gusto por mí porque sabía que yo aún amaba a Paul con todas mis fuerzas. Yo estaba que no me la creía lo que acababa de pasar, estaba completamente feliz de haber escuchado su voz, era casi idéntica a la de antes, en eso no había cambiado mucho, decidí no decírselo a nadie pues no quería que me comenzaran a presionar de ir a buscarlo, así que esa alegría me la quedé solo para mí. Más tarde Mar me buscó en la recepción del hotel para ir a desayunar, me vestí y le dije a Henry que volvería más tarde, Sara y el decidieron ir a conocer la ciudad y nos quedamos de ver en el hotel a las 4 para ir a comer juntos. Baje y vi a Mar esperándome en la puerta, llevaba el cabello suelto y una blusa blanca con una minifalda negra y unas botas hasta la rodilla en color negro también, yo llevaba una minifalda también de terciopelo en color café con unas medias y unas zapatillas, con una blusa en color gris.

1 comentario:

  1. Esa expresión de los "gallos" me hizo reír bastante jajajaja.
    No me la creo! Esto sucedió tab repentinamente que de verdad no me la creo! ❤❤❤❤❤

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