A la mañana siguiente desperté algo asustada, creí que ya era
tardísimo así que me levante y mire por la ventana unos segundos perdiéndome en
mis pensamientos y de nuevo Paul estaba entre ellos, suspire y me quite mi
pijama para ponerme mi ropa, Salí de la recamara y toqué la de Sara escuche su
voz que decía pase, entré y no la vi hasta que escuché que decía que estaba en
el baño
-perdón Sara no quise molestarte, esperare abajo –dije distraía
viendo su cuarto, ella me contesto que estaba bien pero yo me quedé viendo su
cuarto que me impresiono al ver fotos de
los Beatles por todas partes, me perdía en las fotos de Paul. De pronto mi
mirada se cruzó con una pequeña mesita que tenía junto a la cama y pude ver 2
acetatos de los Beatles, me acerque cuidadosamente para verlos y en eso salió
del baño
-pensé que te habías ido –me dijo algo asustada al verme aún ahí
-perdón Sara, es que… no creí que te gustaran… -me quede callada
mirando los acetatos
-¿los Beatles? ¿Bromeas? ¡A quién no habrían de gustarle! –dijo
bastante eufórica
-si tienes razón, suspiré
-¿Cuál es tu Beatle favorito? –me miró fijamente y yo Salí de mi
trance
-¿mi Beatle favorito? Bueno… es… sin duda es Paul –dije entre
suspiros
-es guapo… mi favorito es George es simplemente ¡hermoso! –dijo
eufóricamente feliz y con un brillo especial en sus ojos
-si lo sé es muy lindo y no solo por fuera, él tiene un gran
corazón –dije con una media sonrisa recordando todo lo que viví con ellos
-lo dices como si ya lo conocieras –me miró fijamente
-¿Qué? No, no como crees, es algo absurdo ¿no crees? –dije
nerviosa, ella me miraría con perspicacia
-no te creo, tu ocultas algo –me dijo seria y yo me reí
nerviosamente
-son figuraciones tuyas Sara, ¿me creerías si te digo que si los
conozco de hace años? –dije con tono sarcástico
-tal vez si, por qué no, también tú eres de Liverpool y pues dijiste
que viniste a Londres a buscar a alguien y coincidentemente ellos viven aquí
también –yo me puse muy nerviosa
-olvida todo Sara, son tonterías mías –dije nerviosa
-vamos a desayunar y quiero que me cuentes toda la verdad por
muy absurda que suene, quiero saberla ¿de acuerdo? –me miro seria y de
inmediato bajo al comedor, yo respire hondo, creo que tenía que hablar con la
verdad también Henry tenía derecho a saberlo así que baje a desayunar decidida
a contar el por qué estaba en Londres. Cuando baje estaba la mesa servida y
Henry leía el periódico, Sara estaba por sentarse a desayunar y yo de inmediato
me senté junto a ella
-buenos días Henry –salude
-buenos días mi pequeña Michelle –dijo tiernamente dejando el
periódico en la silla que estaba a su lado
-creo que Michelle tiene mucho que contar –dijo Sara, vay a que
era impaciente
-¿contar qué? –dijo Henry
-pues el por qué esta aquí, que hacía antes ¿no te da curiosidad
saber de la persona que vive en tu casa tío? –dijo Sara algo impaciente, el solo
la miraba algo molesto
-no creo que sea necesario que me cuente toda su vida –dijo el
para no incomodarme
-por mí no hay problema –dije seria mirando la mesa
-entonces te escuchamos –dijo Sara ansiosa
-bueno, ya que aquí mi sobrina insiste adelante Michelle,
cuéntanos de dónde vienes, que hacías y por qué estás aquí –dijo Henry mientras
se servía un poco de café
-bueno –respire hondo –como ya te lo había dicho vengo de
Liverpool, yo me crie en una pequeña casita en el norte de Woolton, tengo una
hermana menor que yo por 2 años, también tiene 19 como tu Sara, se llama Marie
y la extraño, tengo cerca de 6 años que no la veo ¿y porque? Porque estuve en
un internado en noruega, de hecho el día de ayer llegue a Liverpool pero así
como llegue me fui
-¿Por qué hiciste eso? –dijo Henry algo impresionado
-pues años atrás antes de entrar a ese internado conocí a un
chico encantador, lo conocí en casa de una amiga mía, en su cumpleaños, ese
chico era amigo de un primo de mi amiga, creo que el flechazo fue inmediato, me
encanto esa mirada, era la mirada más linda que había visto en toda mi vida, el
contorno de su cara, sus labios y su nariz afilada era perfecto, esa ceja
arqueada tan característica de él combinaban perfecto con su cabello castaño
obscuro –Sara comenzaba a prestar más atención, creo que ya sabía de quien
hablaba –aún recuerdo que me saco a bailar, me pregunto con su encantadora voz
y su acento tan elegantemente educado, no sé cómo podía ser amigo del primo de
mi amiga, John era de lo más cretino y grosero, a él lo conozco desde siempre y
nunca me cayó pero después de conocer a su amigo comenzó a caerme bien –dije
sonriente
-¿y cómo se llama ese susodicho caballerito? –dijo Henry de
manera graciosa
-se llama Paul, es… era encantador, al tiempo nos hicimos novios
todo era perfecto hasta que mi padre se enteró, ahí fue cuando comenzó toda mi
pesadilla pues me prohibió verlo, pero yo lo seguía viendo pues lo amaba, tenía
15 pero yo ya sabía lo que era amar a alguien así que con ayuda de mi hermana
me las ingeniaba para verlo y así nos vimos durante un año hasta que mi padre
nos descubrió y decidió mandarme a un internado a noruega porque decía que yo
estaba muy chica para tener novios y aborrecía la idea de que el fuera un
músico, decía que era un desalineado y un rebelde vago que no quería estudiar y
que solo le gustaban las parrandas, creo que le afecto haber conocido primero a
John, pues el si era un auténtico vago y al saber que era amigo de Paul me
prohibió rotundamente seguir con el pensando que eran iguales
-disculpa que te interrumpa, pero ¿me puedes decir los apellidos
de ese tal John y de Paul? –dijo Henry moviendo las manos y bastante atento a
mi historia
–Respire hondo- es
John Lennon y Paul McCartney –dije casi en una voz, baje la mirada y espere que
dijeran algo como ¡no te creo!
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